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Cábala | Caciquismo | Cafre | Califa | Calvinismo | Camarada | Campesinado | Canciller | Canibalismo | Caos | Capital | Capital circulante | Capital constante | Capital ficticio | Capital fijo | Capital financiero | Capital variable | Capitalismo de Estado | Capitalismo monopolista de Estado | Cárcel | Carlismo | Carrillismo | Carta Magna | Cártel | Cartesiano | Cartismo | Castración | Castrismo | Catarismo | Catastrofismo | Catolicismo | Causalidad | Célula | Cenobita | Centralismo democrático | Centralización del capital | Centrismo | Cesarismo | Cibernética | Ciclo económico | Cierre patronal | Cimarrón | Cinismo | Círculo de Viena | Clandestinidad | Clase social | Clericalismo | Clinamen | Clon | Club de Roma | Club X | Coexistencia pacífica | Cogestión | Colectivización | Colonialismo | Comando | Comercio | Comisión | Comisión militar | Comité | Comité Central | Competencia | Composición orgánica de capital | Comunismo | Comunismo de guerra | Comunismo primitivo | Concentración del capital | Conciencia | Conductismo | Confidente | Conformismo | Confucianismo | Congelación salarial | Congreso | Control social | Convencionalismo | Consejismo | Conservador | Consigna | Constitución | Consumismo | Consumo | Contradicción | Contrapoder | Control social | Convencionalismo | Convenio colectivo | Cooperativismo | Corifeo | Corporativismo | Corsario | Cosificación | Coyuntura | Creacionismo | Criminología | Crisis económica | Crisis general del capitalismo | Cromosoma | Cultura | Cuota de ganancia | Cuota de plusvalía

Cábala

— 1. Es una corriente esotérica de la teosofía judía utilizada para interpretar el Antiguo Testamento de forma mística y alegórica.

En hebreo qabbalah significa tradición pero ésta no es idéntica al dogma de la religión judaica ya que aparece entre los judíos de Europa después del siglo X y algunas de sus ideas proceden de los filósofos griegos, de los panteístas egipcios y de los gnósticos. Es una doctrina secreta que se apoya en supuestas revelaciones que no forman parte del canon de las sagradas escrituras. Luego se presentó como una tradición oral transmitida por los patriarcas y profetas desde la creación del primer hombre. Según la Cábala sólo pueden interpretar las escrituras sagradas los que han sido iniciados utilizando métodos esotéricos de hermenéutica tales como dar valores numéricos a las letras e intercambio de ellas.

— 2. Es sinónimo de conjetura o suposición supersticiosa, intriga o maquinación.

Caciquismo

Es el sistema de dominación oligárquico y semifeudal característico de España en los siglos XIX y casi la totalidad del XX en el que la nobleza territorial mantuvo un poder omnímodo.

Fue consecuencia de la lenta penetración en España de la revolución burguesa, que siguió una via prusiana y en donde la aristocracia preservó gran parte de sus prerrogativas, que en el ámbito local eran predominantes. A esos señores feudales se les denomina caciques. A consecuencia de ello, a pesar de las numerosas constituciones y otros textos legales, en realidad, fuera del ámbito de las grandes ciudades, la nobleza conservó un poder personal que ejercía de manera absoluta. A medida que el Estado burgués va asentando lentamente sus formas de dominación, esa nobleza acapara los cargos públicos por sí misma o a través de testaferros a su servicio para seguir imponiendo su voluntad. Los caciques crean de ese modo toda una red clientelar de funcionarios (alcaldes, secretarios, jueces, gobernadores civiles) que no atienden al Estado sino a quien ostenta el poder real en la comarca, en muy estrecha connivencia con los curas de la Iglesia.

Cafre

Es el miembro del pueblo bantú que habitaba la región oriental de áfrica del sur.

La voz procede del árabe kafir o persona que no profesa el islamismo. Los geógrafos de los siglos XVII y XVIII denominaban cafres a los que habitaban en la parte de áfrica situada al sur del ecuador. Por influencia del racismo pasó luego a utilizarse como insulto, sinónimo de persona bruta.

Califa

Es el sucesor de Mahoma y asume la dirección política y religiosa de los islamistas.

A diferencia de Jesucristo, Mahoma adquirió un gran poder en vida pero no dejó sucesor, por lo que a su muerte su sustitución creó un grave problema. En árabe khalifa significa precisamente sucesor, y el primero fue su suegro Abu Bakr, que se designó a sí mismo para el cargo. Aunque éste sí designó sucesor, a su muerte hubo duras disputas y asesinatos, escindiéndose la rama de los chiítas, que seguían a Alí, yerno de Mahoma, que fue asesinado y tuvo sus propios seguidores. En la rama mayoritaria dominaron durante un siglo los Omeya (661-750), con sede en Damasco, hasta que fueron asesinados todos ellos, siendo sucedidos por los Abasíes, que se instalaron en Bagdad.

No obstante esta sangrienta historia, se fue desarrollando el dogma de que el califato es una institución de origen divino. Sin embargo, el califa no fue un equivalente del papa católico ya que no podía determinar el dogma religioso de manera infalible.

El califato desapareció en el siglo XIII al ser ocupado Bagdad por lo mongoles.

Calvinismo

Es la reforma de la Iglesia romana en la forma desarrollada por el francés Juan Calvino.

Juan Calvino (1509-1564) fue la figura central en la segunda generación de hombres de la Reforma protestante, creando la Iglesia presbiteriana. Vivió en Ginebra, donde en 1541 se convirtió de hecho en el dictador de la ciudad, subordinando el poder civil a la Iglesia y creando una República protestante. Las iglesias, templos y parroquias destinadas al culto fueron desprovistas de adornos; los sacerdotes, de trajes vistosos; y los fieles elegían sus propios sacerdotes. El calvinismo, dijo Engels, era la expresión de las reivindicaciones de la parte más audaz de la burguesía de entonces.

El calvinismo acepta la Biblia como única autoridad en materia religiosa y concede a los fieles el derecho de interpretarla libremente. Es una religión fatalista; se aparta de los luteranos, para quienes el creyente se salva por la fe. Sin embargo, Calvino, basándose en la tradición de San Pablo y San Agustín, considera que unos están predestinados por la voluntad de dios a la salvación, y otros, a la condenación, porque dios ha decidido todo de antemano.

Según Calvino, aunque el creyente desconoce cuál es su destino, puede demostrar que es un elegido de dios con los éxitos que alcance en su vida privada. Declaraba como virtudes cardinales la templanza y el ahorro, así como un régimen de vida ascético. Así legitimaba el espíritu de empresa burgués de la época de la acumulación originaria de capital. El calvinisno se distingue también por su intolerancia. Por orden suya fue quemado en la hoguera en 1553 el científico catalán Miguel Servet, aunque él recomendó la decapitación.

Camarada

Es el tratamiento igualitario que entre sí se dispensan todos los militantes de un partido comunista, así como con los militantes de los partidos comunistas de otros países.

Campesinado

Es el conjunto de personas que viven y trabajan en la agricultura y que constituyen, después de la clase obrera, la fuerza revolucionaria más numerosa.

La tierra fue el medio de producción más importante del feudalismo y, en muchos países, los trabajadores del campo han sido los mas numerosos, aunque su situación interna era compleja, a causa de los residuos feudales que la explotación de la tierra mantuvo siempre. El campesinado carece de homogeneidad interna y en su seno coexisten tanto proletarios o jornaleros sin tierras, que venden su fuerza de trabajo, como burgueses, que son los propietarios de explotaciones agrícolas.

Canciller

Era el funcionario público que en la época absolutista guardaba los sellos del rey para certificar sus cartas y órdenes.

Estaba considerado como un secretario del monarca que, al llegar el capitalismo, se transformó en presidente del gobierno en los regímenes monárquicos, ejerciendo sus funciones por delegación del rey. En algunos países es actualmente el encargado de dirigir las relaciones internacionales o ministro de asuntos exteriores.

Canibalismo

Es la supuesta práctica humana de matar a sus semejantes para alimentarse a costa de ellos.

La ciencia no conoce el canibalismo en ningún mamífero, ni tampoco entre los seres humanos, donde se llama también antropofagia. No obstante, la ideología burguesa ha inventado unas supuestas prácticas entre antecesores de los seres humanos o entre tribus atrasadas para justificar la dominaciún imperialista sobre ellas.

Los primeros relatos acerca del canibalismo proceden de guerras y se imputan a los ejércitos contrarios, una vez derrotados. Existen noticias de festines gastronúmicos con los cadáveres de soldados muertos en combate que no tienen relaciún con el canibalismo sino con creencias atávicas relacionadas con el ardor en el combate.

Otros relatos de supuesto canibalismo tienen su origen en prácticas religiosas ancestrales, como las cristianas, en las cuales se devoran los cuerpos de seres humanos de una manera ritual o simbúlica. De dichas ceremonias religiosas derivan ritos funerarios en los cuales los cadáveres de los difuntos eran descuartizados y en ocasiones ingeridas algunas de sus vísceras, lo cual tenía también el sentido ceremonial de continuidad familiar o tribal.

El neodarwinismo se apoya en la antropofagia para tratar de sostener su tesis acerca de la lucha por la existencia, que aún tiene cierto eco en algunas corrientes de la antropología.

Caos

Es la deriva inestable de un sistema provocada por la extrema sensibilidad de las condiciones iniciales de las que parte.

La teoría del caos es una rama de la matemática de reciente aparición que pretende predecir la evolución futura de los sistemas complejos por medio de simulaciones realizadas en un ordenador. Hasta este momento no era el caos sino el cosmos, el universo ordenado y regular de los fenómenos, lo que había atraído la atención de la ciencia. Sin embargo, el avance del cálculo de probabilidades y la informática permitió abordar sistemas más complejos, aleatorios o compuestos de infinidad de elementos, en los que se experimenta el efecto mariposa, es decir, influencias importantes provocados por la acción de cambios insignifiantes que dan lugar a situaciones imprevistas y que parecen obedecer al azar.

Un elemento importante de la teoría del caos es la retroalimentación de los sistemas que se produce cuando el efecto se convierte en causa, multiplicando su fuerza de una forma reiterativa. Es lo que se produce cuando el altavoz se coloca delante del micrófono y ambos se acoplan provocando un ruido intenso. La cibernética estudia fenómenos dialécticos de este tipo.

No obstante, en torno a la teoría del caos se ha desplegado también una ideología catastrofista acerca de la ingobernabilidad de los regímenes políticos contemporáneos o de una supuesta crisis ecológica en ciernes causada por la acción de la humanidad.

Capital

Es el valor que, por medio de la explotación de la fuerza de trabajo, proporciona plusvalía y se incrementa a sí mismo.

El capital es la categoría económica principal del modo capitalista de producción, y Marx lo caracterizó como la contradicción puesta en movimiento. Aunque toma cuerpo en objetos materiales, el capital no es una cosa sino una relación social de producción entre las dos clases de la sociedad burguesa, la clase de los capitalistas, que poseen los medios de producción, y la clase obrera, que carece de dichos medios y, en consecuencia, se ve obligada a subsistir vendiendo su fuerza de trabajo a los capitalistas, a los que de este modo enriquece. Esa relación entre ambas clases es antagónica porque la propiedad de una de ellas significa la expropiación de la opuesta. Como las demás relaciones de producción, el capital no es eterno sino que tiene un carácter histórico y transitorio.

Desde el punto de vista cuantitativo, el capital se presenta como valor que se valoriza, que aumenta incesantemente. Cuando un capital no crece, acaba desapareciendo más tarde o más temprano, porque no puede permanecer estancado, pues dejaría de ser capital. La cuantía en la que un capital crece es la plusvalía. Por tanto, lo que alimenta el crecimiento del capital es la plusvalía, que se convierte así en el motor de la acumulación, en su razón misma de ser y existir. La producción capitalista no es una producción de mercancías sino una producción de plusvalía. La fabricación de productos no es más que un medio para la obtención de plusvalía, una parte de la cual se acumula al capital inicial para continuar la valorización incesantemente, una y otra vez.

Como el valor no crece con el comercio, con la compraventa, hay que buscar la fuente de su incremento en la esfera de la producción, donde el capital existe bajo la forma de medios de producción y fuerza de trabajo, que desempeñan un papel completamente distinto en el proceso de la creación de plusvalía. Dado que el valor de los medios de producción -capital constante- sólo se transfiere mediante el trabajo del obrero al producto, este capital no crea ningún aumento de valor. Únicamente el trabajo de los obreros asalariados crea un valor de magnitud superior al valor de su fuerza de trabajo. Por lo tanto, la parte del capital invertido para adquirir fuerza de trabajo, es decir, el capital variable, cambia de valor en el proceso de la producción, se incrementa en la suma de la plusvalía.

Desde el punto de vista formal, al capital sólo se le puede concebir como movimiento, y no en estado yacente. Es una metamorfosis, porque para poder valorizarse, el capital cambia su forma permanentemente describiendo un movimiento cíclico a través de tres diferentes fases. Inicialmente aparece en la forma de capital-dinero en poder del capitalista; esa forma del capital se transmuta al invertirse en medios de producción y fuerza de trabajo, es decir, se transforma en capital productivo porque es bajo esta forma como el capital genera plusvalía, crece, se valoriza. Pero para conseguir valorizarse, debe producir mercancías, en cuyo valor se encarna el valor acrecentado. La tercera forma del capital es la de capital-mercancías, cuyo valor debe realizarse en el mercado mediante su venta, tras la cual el capital recupera su forma original como capital-dinero, porque el capital, en palabras de Marx, no es más que un movimiento que retorna a sí mismo.

Por tanto, el capital no puede identificarse con los medios de producción, ni con las mercancías, ni con el dinero. El capital siempre atraviesa una fase en la que toma la forma de dinero, pero no cualquier suma de dinero, por cuantiosa que sea, es capital; sólo es capital cuando está destinada a invertirse en la producción. Lo mismo puede decirse de las mercancías, que sólo son capital cuando están preparadas para ser vendidas y realizar así la plusvalía que encierran. Por el contrario, aunque normalmente no se la considera así, la fuerza de trabajo sí forma parte integrante del capital, la parte más importante además.

Hay una división del trabajo también en el seno del capital, haciendo que el capital-dinero, el capital-productivo y el capital-mercancías adquieran independencia plena en manos de personas diferentes, presentándose como capital bancario, capital industrial y capital mercantil. Ya no es el mismo capitalista el que mueve los tres ciclos sino tres distintos y especializados, cada uno de ellos en una tarea específica: el banquero, el industrial y el comerciante.

Capital circulante

Es la parte del capital productivo cuyo valor se transfiere totalmente a la mercancía producida y revierte por completo al capitalista, en forma de dinero, después de realizada.

Al capital circulante pertenecen las materias primas, combustible, materiales auxiliares y también la fuerza de trabajo. Con la excepción de la fuerza de trabajo, su valor se transfiere por completo a la mercancía producida y revierte al capitalista después de la venta. La fuerza de trabajo no transfiere su valor al producto, sino que crea un nuevo valor, en el que se incluye la plusvalía.

El capital circulante efectúa una rotación completa en cada ciclo del capital. Cuantas más rotaciones realice el capital circulante en el transcurso de un año, tanto mayor será la masa de plusvalía que obtendrá el capitalista. La velocidad de rotación del capital variable se refleja directamente en la magnitud del capital anticipado. Cuanto mayor es el número de rotaciones, tanto menor capital circulante necesita el capitalista, siendo iguales las demás condiciones.

Capital constante

Es la parte del capital que existe bajo la forma de medios de producción (edificios, instalaciones, maquinaria, combustible, materias primas) y cuyo valor no cambia de magnitud en el proceso de producción.

La división del capital en capital constante y capital variable constituyó una premisa muy importante para el análisis científico de la esencia de la explotación capitalista porque la fuente de la plusvalía y del incremento del capital no reside en todo el capital, sino únicamente en la parte que se dedica a comprar fuerza de trabajo, esto es, en el capital variable. El valor del capital constante permanece invariable en el proceso de producción, y el trabajo concreto del obrero lo transfiere a la nueva mercancía producida.

Capital ficticio

Es el capital en forma de títulos de valor que proporciona una rentabilidad a quien los posee.

Los títulos de valor, como las acciones y las obligaciones, carecen de valor intrínseco. Acreditan que se ha prestado dinero y por este motivo confieren a su poseedor el derecho de percibir regularmente una parte de la plusvalía creada en la producción en forma de dividendos (acciones) o en forma de intereses (obligaciones). Por eso se clasifican en títulos de renta aleatoria (acciones) o de renta fija (obligaciones). La compraventa de estos títulos de valor se efectúa en la bolsa.

A diferencia del capital real, el capital ficticio no constituye una riqueza social ni desempeña ninguna función en la reproducción capitalista. Su carácter ilusorio se descubre durante las quiebras bursátiles, cuando las acciones y las obligaciones se deprecian sin que la riqueza efectiva disminuya.

Con el desarrollo del capitalismo, el capital ficticio se incrementa mas rápidamente que el capital real por el desarrollo de las sociedades anónimas y el incremento de la deuda pública. Es un exponente de la intensificación del carácter parasitario del capitalismo.

Capital fijo

Es la parte del capital productivo que participa reiteradamente en la fabricación transfiriendo su valor por partes al producto en el transcurso de varios períodos de producción, a medida que se va desgastando.

Pertenece al capital fijo la parte del capital que se invierte en la construcción de edificios e instalaciones, en la compra de maquinaria, aparatos y herramientas. Tras la venta de la mercancía, el capital fijo también revierte por partes, en forma monetaria, al capitalista. La transferencia del valor por partes a la mercancía terminada condiciona asimismo la rotación peculiar del capital fijo, consistente en que por cada período de producción revierte sólo parte del valor del capital fijo, cuya rotación completa se efectúa en el transcurso de varios períodos de producción.

El capital fijo está sometido a un desgaste físico como consecuencia de la pérdida de valor de uso que sufre gradualmente a consecuencia de su funcionamiento productivo o de su inactividad. Este desgaste material se refleja en el cambio físico de determinadas partes de la máquina (destrucción, roce, corrosión) y, a medida que se produce, el valor del capital fijo se va transfiriendo por partes a las nuevas mercancías producidas.

Además, el capital fijo está sometido a un desgaste llamado moral u obsolescencia debida al progreso técnico. Con el tiempo el capital fijo queda obsoleto y se debe renovar antes de que se haya desgastado físicamente. Este desgaste se manifiesta en dos formas. La primera de ellas estriba en que unas mismas máquinas, transcurrido cierto tiempo, empiezan a producirse más baratas a consecuencia del aumento de la productividad del trabajo. La segunda consiste en que aparece nueva maquinaria, de mayor rendimiento y más económica. Ello hace que la maquinaria no desgastada aún físicamente y en perfectas condiciones de explotación empiece a frenar el aumento de la productividad del trabajo. Por este motivo, la vieja maquinaria o se sustituye por otra nueva, más perfecta, o se perfecciona modificando algunas piezas, mecanismos y dispositivos (se moderniza). La sustitución del equipo técnicamente obsoleto se efectúa de manera espontánea para aumentar la ganancia de los capitalistas en un ambiente de competencia a costa de una explotación intensiva de los obreros y la ruina de las empresas más pequeñas, que son absorbidas por las grandes.

Desde el punto de vista contable, el capital fijo se denomina inmovilizado y su desgaste periódico es la amortización.

El capital fijo frena la velocidad de rotación del capital y, en consecuencia, reduce los beneficios. De ahí que la tendencia del capital es a convertirse en circulante.

Capital financiero

Es la unión del capital de los monopolios bancarios e industriales que se produce al llegar el capitalismo a su etapa imperialista.

La aparición del capital financiero a finales del siglo XIX y comienzos del XX fue uno de los rasgos fundamentales del imperialismo, consecuencia de la alta concentración de capitales en la industria y en la banca por la necesidad de ampliar la escala de las operaciones, que exigió grandes desembolsos que sólo la banca pudo financiar, bien mediante préstamos, bien mediante la adquisición de acciones. Con un capital pequeño se pueden controlar sumas muy superiores de capitales ajenos, por lo que los bancos obtuvieron la posibilidad de influir en la marcha de la industria. En muchos países -en especial a los más débiles desde el punto de vista industrial- esto dio lugar a que el capital industrial se pusiera en manos de la banca. Sin embargo, esa dependencia industrial sólo existe en los países capitalistas más débiles, así como en las empresas más pequeñas, porque los grandes monopolios pueden eludir ese control acudiendo a la bolsa como medio para financiarse. Por otro lado, la banca necesita esa colaboración con los grandes monopolios industriales porque a la larga el poder económico no relacionado con ninguna función económica está condenado a debilitarse y, finalmente, a desaparecer.

El sector financiero se compone de una institución pública, el banco central, y tres áreas de negocios privados: la banca, los seguros y la bolsa.

Una de las formas características de capital financiero es el holding, en el que un gran banco aparece rodeado de todo un grupo de empresas industriales relacionadas entre sí.

Capital variable

Es la parte del capital que el empresario invierte en la compra de fuerza de trabajo y que se incrementa en el proceso de producción.

Es la parte del capital con el que se abonan los salarios de los obreros. En la empresa capitalista, el obrero crea un valor que supera, por su volumen, a lo que percibe en concepto de salario, es decir, crea plusvalía, pues trabaja más tiempo de lo que es necesario para producir el valor de su fuerza de trabajo. Por consiguiente, el valor del capital desembolsado para la compra de fuerza de trabajo no sólo se conserva en el proceso en que se crea el nuevo valor, sino que se incrementa en la magnitud de la plusvalía. El trabajo del proletario presenta, pues, un doble carácter. Con su trabajo concreto, el obrero transfiere el valor de los medios de producción consumidos al nuevo producto; con su trabajo abstracto, crea un nuevo valor, que contiene el equivalente del valor de la fuerza de trabajo y la plusvalía, de que se apropia el capitalista.

Por su forma de rotar, el capital variable es una parte del capital circulante.

Capitalismo de Estado

Es la forma de intervención directa del Estado burgués en la economía del país.

La intervención del Estado burgués en la economía capitalista se lleva a cabo tanto convirtiendo en propiedad del Estado determinadas empresas y ramas de producción por medio de la nacionalizaciones y del establecimiento de nuevas empresas a cuenta del presupuesto estatal, como por medio de la formación y de la ulterior ampliación del mercado estatal, donde los monopolios venden lo que producen.

Uno de los elementos decisivos del capitalismo de Estado radica en la propiedad capitalista de Estado, en la empresas públicas, bancos, vías y medios de comunicación, tierras y bosques, armamento e importantes recursos monetarios. Existe también la propiedad mixta que se forma mediante la adquisición de acciones de las empresas estatales por compañías privadas capitalistas o bien mediante la inversión de recursos estatales en las empresas privadas.

En los países imperialistas, el capitalismo de Estado adquiere el carácter de capitalismo monopolista de Estado. Es característico de la propiedad estatal en las condiciones del capitalismo monopolista de Estado, el establecer empresas y ramas de la economía que poseen un valor sobre todo estratégico-militar. En los países imperialistas, la economía moderna adquiere cada vez en mayor grado una orientación bélica, se convierte en una economía militarizada, y el Estado pasa a ser un Estado policíaco-militar.

La política de privatizaciones experimentada por los países capitalistas en los años noventa del pasado siglo no ha significado ningún cese en la intervención económica del Estado burgués, que no puede prescindir de ella en absoluto. Han cambiado las formas de intervención económica, pero la intervención misma se ha reforzado.

En el socialismo, el capitalismo de Estado prepara las condiciones de la socialización de la producción. En la Unión Soviética el capitalismo de Estado existió durante el período de transición, sobre todo bajo la forma de arriendo de empresas estatales a los capitalistas y bajo la forma de concesiones. A los capitalistas extranjeros se les concedió el derecho de explotar determinadas minas por cierto tiempo. Vencido el plazo del contrato, las empresas pasaron al Estado soviético. Mientras el contrato estuvo en vigor, el Estado recibió del capitalista la parte del producto establecida. Sin embargo, el capitalismo de Estado no alcanzó un desarrollo importante en la Unión Soviética. Ha sido utilizado en mayor escala en la República Democrática Alemana, en Rumanía y en algunos otros países socialistas. A través del capitalismo de Estado, se fueron transformando las empresas capitalistas privadas. Pasaron primero por las formas inferiores del capitalismo de Estado -el Estado adquiere la producción a precios fijos-; luego establecieron convenios en virtud de los cuales las empresas capitalistas elaboraban materias primas proporcionadas por las organizaciones estatales, y finalmente, el Estado adquiría la producción íntegra de las empresas mixtas, estatal-privadas. En las empresas mixtas, todos los medios de producción pasan, de hecho, a manos del Estado. Durante cierto período, los ex-capitalistas reciben cierta parte del plusproducto en forma de un determinado interés sobre el valor estimado de la propiedad que se les ha socializado.

Capitalismo monopolista de Estado

Es la unión de la fuerza de los monopolios capitalistas con el poder del Estado burgués con el fin de afianzar el capitalismo, proporcionar a un puñado de magnates del capital las máximas ganancias y aplastar al movimiento obrero revolucionario.

La base económica de esta forma de capitalismo refleja la concentración de capitales inmensos en manos de los monopolios y la enorme socialización de las fuerzas productivas. El Estado se ha convertido en un comité que administra los negocios de la burguesía monopolista. Por un lado, los propios monopolistas participan directamente en los gobiernos y, por el otro, los altos funcionarios del Estado se incorporan a los consejos de administración de los monopolios. Ello da origen a una encarnizada lucha entre los monopolios por adueñarse de los puestos del poder estatal y aprovecharlos en interés de tal o cual grupo de monopolios rivales.

El Estado aparece hoy como uno de los recursos más importantes puestos en juego para sostener al régimen capitalista. A pesar de las modernas -y erróneas- teorías acerca del neoliberalismo, en la época actual de crisis general del capitalismo, los monopolios están obligados a recurrir a la intervención del Estado en la vida económica del país y colocan a su propio servicio el aparato del poder estatal. Es una prueba de que el régimen capitalista se halla en el período de decadencia. El desarrollo del capitalismo monopolista de Estado se acelera cuando se agudizan las contradicciones del régimen burgués. De ahí que los períodos de guerras y preparaciones bélicas, así como los de crisis económicas y de conmociones políticas constituyan el tiempo en que más crece el capitalismo monopolista de Estado, lo que conduce a la militarización de la economía y a la carrera de armamentos.

La burguesía presenta el capitalismo monopolista de Estado como un nuevo régimen social distinto del capitalismo clásico; afirman que ya no hay crisis económicas, que no existen proletariado ni burguesía, que no hay lucha de clases, y que obreros y capitalistas colaboran armónicamente en interés de la sociedad. Afirman que con el capitalismo monopolista de Estado, el Estado burgués puede controlar e incluso dirigir la economía. Pero eso es imposible; el Estado de los monopolios no puede encontrar salida a la anarquía capitalista, las crisis económicas, el paro masivo y la lucha de clases. Contradicciones irreconciliables desgarran a la sociedad capitalista hoy con más fuerza que nunca.

Carlismo

Es un movimiento político reaccionario que surge en España en 1833 para oponerse a la revolución burguesa.

Aunque fue derrotado tras una guerra civil de siete años que acabó en un acuerdo político, el carlismo se alzó nuevamente en armas en 1874 contra la I República, esta vez con menos fuerza, y desencadenó una segunda guerra civil. En 1936 los carlistas se unieron a los fascistas para combatir a la II República en una nueva guerra civil.

El carlismo defendía el mantenimiento del absolutismo feudal y los privilegios de la Iglesia católica. Tuvo una gran influencia entre el campesinado al norte del río Ebro y en el levante de España. La burguesía en España saqueó la propiedades comunales agrarias y promovió la desamortización, arrojando al campesinado a los brazos de los señores feudales.

Para modernizarse y subsistir, el carlismo trató finalmente de ofrecer la imagen de un movimiento regionalista, e incluso de ser partidarios del federalismo frente al centralismo liberal, lo cual es completamente falso. Los carlistas, que fueron conocidos también bajo los nombres de requetés, integristas o tradicionalistas, desaparecieron al transformarse España en un país de capitalismo monopolista de Estado.

Carrillismo

Es el revisionismo en su versión española que comienza la destrucción del Partido Comunista de España a partir de 1956.

El nombre proviene del Secretario General del Partido Comunista de España, que accede a la dirección del mismo en 1956 y cambia su línea revolucionaria para promover la reconciliación nacional del pueblo con los fascistas.

Carrillo y sus secuaces negaban la lucha de clases afirmando que las diferencias en el seno de la sociedad española se habían amortiguado por la mejora en las condiciones de vida de la clase obrera. Los obreros se disuelven entre la masa de una sociedad indiferenciada y difuminan sus contornos con otros sectores sociales. La clase obrera ya no era la fuerza dirigente de la revolución, el sector más avanzado que debe encabezar la lucha por el socialismo. Los carrillistas -como la burguesía- no querían hablar en nombre del proletariado sino de toda la sociedad. Para ellos el proletariado había dejado de existir como fuerza revolucionaria. De esa forma justificaban ellos su propio abandono de la revolución.

Con esas premisas desarrollaron toda una serie de ideas deformadas acerca del capitalismo monopolista de Estado, donde los aparatos e instituciones públicas están férreamente controladas por un reducido núcleo de consorcios financieros, por lo que, en palabras de Carrillo la contradicción entre los grupos monopolistas y el resto de la sociedad se concreta en la contradicción entre ésta y el poder del Estado. Por tanto, Carrillo sustituye la lucha de clases por la lucha entre el Estado y la sociedad, la cual a su vez se puede y se debe concretar cada vez más en una crisis en el interior de ese aparato, cuyos integrantes provienen, en su gran mayoría, de las clases lesionadas y están, en realidad, en una situación semejante a éstas. El recorrido del revisionismo español está ahí claramente identificado: de la lucha de clases a la contradicción entre Estado y sociedad, y de aquí no quedan finalmente más que las contradicciones internas dentro de los mismos aparatos del Estado. En los escritos carrillistas abundan las referencias a las divisiones en el seno de la oligarquía y el supuesto enfrentamiento de una parte de ella con el fascismo. De aquí deducen la necesidad de utilizar hasta la más pequeña de las contradicciones entre los grupos dominantes, para dar la vuelta a esos aparatos ideológicos, transformarlos y utilizarlos, que era el aspecto clave para transformar el Estado, nunca para destruirlo.

Carrillo y su banda justificaban su estrategia de colaboración con los elementos dinámicos de la oligarquía fascista aludiendo a unas supuestas fricciones o falta de correlación entre el crecimiento económico y el inmovilismo político, entre la infraestructura económica y la superestructura política. Hablaban sólo de dictadura y de franquismo, considerándolas como un régimen personalista que se movía alrededor del general Franco y su familia. Eliminando del poder a este reducido círculo y a sus colaboradores llegaría la democracia. Así el fascismo se convertía en franquismo, y éste en la dictadura de una reducida camarilla, por completo ajena al capital financiero.

El partido carrillista se esforzó todo lo que pudo en lavar la cara al régimen fascista y edulcorar sus peores crímenes. En plena vorágine represiva en 1975 Carrillo decía que la policía ya no torturaba desde hacía años y que el aparato de Estado fascista ya no era el de antes: Con retoques casi podría convertirse en un Estado democrático burgués. Naturalmente Carrillo preparaba ya la famosa transición, que no era otra cosa que lo mismo de siempre con algunos retoques, con un maquillaje puramente superficial que lavara la cara al criminal régimen fascista. Mucho más sangriento es su lavado de cara al ejército, del que decía que no era fascista: A nuestros ojos, ejército y dictadura deben ser dos cosas distintas. Lo mismo afirmaba de otro de los pilares del fascismo: la Iglesia católica, con quien también se podía pactar. La jerarquía vaticana era otra prueba más de esas contradicciones internas que debilitaban al régimen y que había que ahondar pactando con ella. La religión ya no es el opio del pueblo, dirá Carrillo, sino que además existe una zona de coincidencia entre el comunismo y la doctrina cristiana.

La vía hacia el socialismo ha de consistir en profundizar y ensanchar la libertad y la democracia, era su divisa: pasos graduales y progresivos, sin necesidad de saltos revolucionarios. Pero la democratización no incluye sólo el ámbito político, sino también el económico: La revolución en nuestro país reside primero en la lucha por desarrollar la democracia en cualquier lugar, en las fábricas en las empresas, en el aparato del estado; hasta podría hablarse de democratizar la propiedad. Las decisiones en las empresas se adoptarían en asamblea, votando a mano alzada los obreros con sus patronos, en las cooperativas, en empresas cogestionadas, donde los sindicatos deberán jugar un papel decisivo.

Carta Magna

Es un documento político propio de la época feudal en el que el rey otorga determinados privilegios a la burguesía para fomentar el desarrollo del capitalismo.

Falsamente se equipara a las constituciones, que son normas de la época capitalista, con las cartas magnas, que son anteriores y de naturaleza distinta.

Cárcel

Es un recinto cerrado donde los condenados cumplen penas privativas de libertad.

Frente al feudalismo, el capitalismo impone la cárcel como centro de su sistema punitivo. Hasta entonces no existían las cárceles sino como lugares transitorios de custodia. En consecuencia, como toda institución histórica, las cárceles tienen un pricipio y tendrán un final, por lo que su desaparición no es ninguna utopía, si bien es imprescindible conocer su naturaleza para saber hacerle frente, como a cualquier otra institución burguesa. La cárcel está diseñada para que el condenado interiorice y asuma como propio el acatamiento de las normas impuestas por la burguesía a través de su Estado. Es un sistema disciplinario que enseña disciplina, no solamente a los reclusos sino a toda la sociedad a través del miedo y la intimidación. De ahí que todas las teorías acerca de la reinserción formen parte del cúmulo de baratijas ideológicas que tratan de distraer acerca del verdadero objetivo del sistema carcelario.

Cártel

Es una forma de agrupación monopolista consistente en un acuerdo entre las empresas que fabrican una misma mercancía.

Normalmente el acuerdo trata de impedir la competencia entre ellas en materia de precios, o bien repartirse los mercados de manera exclusiva.

Cartismo

Es la primera corriente política organizada de forma independiente en la historia del movimiento obrero con conciencia de clase, que nació en Inglaterra en 1837.

El cartismo demostró por primera vez dos cosas fundamentales: la importancia que tenía para el proletariado la lucha política y, en consecuencia, la necesidad de organizarse para intervenir en ella con un partido propio, de forma independiente y separada de la burguesía. Fue el primer movimiento político de clase que perseguía la conquista del sufragio universal como una etapa hacia el socialismo. Los obreros ingleses aprovecharon las experiencias de los años anteriores. Los años de 1825 a 1832 le mostraron la inutilidad de una alianza con la burguesía, y los años 1832 a 1835, la imposibilidad de una victoria rápida merced a la sola acción sindical. Por eso se esforzaba por conquistar la democracia para poder luego, en calidad de partido obrero independiente, trabajar por la realización de sus propósitos políticos, poniendo en juego la lucha política como la económica.

Su primer dirigente fue el irlandés Feargus O'Connor (1798-1855), un demócrata muy conocido partidario de la reforma agraria y director del periódico The Northern Star (La Estrella del Norte), que se convirtió en el órgano central de los cartistas de 1838 a 1852. Era un notable agitador pero, como todo el movimiento, carecía de una ideología revolucionaria. El programa cartista estaba contenido en la Carta, elaborada en 1837-1838, un programa político de seis puntos en torno al sufragio universal. Desde aquel año el cartismo se convirtió en un movimiento de masas para la conquista del poder, pero hasta el final padeció un defecto capital: no fueron capaces de organizar a las masas de una manera sólida. Las leyes sobre asociación prohibían la creación de una organización nacional que agrupara secciones regionales. Por consiguiente, sólo podían crear secciones locales, sin que pudieran éstas tampoco establecer entre ellas ningún lazo orgánico. Los dirigentes del movimiento hacían de intermediarios entre las diferentes organizaciones locales.

Además el movimiento careció de una teoría revolucionaria; los obreros constituían una clase frente al capital, pero no frente a sí mismos, como dijo Marx: Las condiciones económicas habían transformado la masa del país en trabajadores. La dominación del capital ha creado en esta masa una situación común, intereses comunes. Así, esta masa viene a ser ya una clase social frente al capital, pero no todavía para sí misma. Como consecuencia de ello, se desarrolló una tendencia a la ilegalidad y a idear planes insurreccionales prematuros, a cuyo refuerzo contribuyeron los infiltrados de la policía, lo que permitió a la burguesía incoar procesos por alta traición contra los cartistas.

Todo ello condujo a disensiones internas que acarrearon finalmente la descomposición del movimiento. Había dos corrientes enfrentadas. La primera se llamaba partido de la fuerza física, y la segunda, partido de la fuerza moral. El primero preconizaba la organización clandestina de una insurrección armada, mientras que el segundo era partidario de la educación y del trabajo político y sindical. Estas divergencias impidieron toda acción común, sin proporcionar ningún éxito directo, a pesar del carácter heroico que revistió más de una vez la lucha entablada por los cartistas, particularmente en los años 1839 a 1842, cuando desencadenaron huelgas masivas muy cercanas a la huelga general.

A partir de 1848 el movimiento cartista se extinguió sin haber alcanzado el objetivo que se había propuesto, pero dejando tras de sí un rico tesoro de ideas, de reformas y de conquistas proletarias. La cuestión del sufragio universal quedó en el orden del día de todas las organizaciones obreras subsiguientes. También quedaron una red de cooperativas obreras, sindicatos y un claro espíritu internacionalista.

Cartesiano

Es lo relativo a alguno de los posicionamientos científicos o filosóficos del pensador francés René Descartes.

Descartes influyó notablemente en el desarollo del racionalismo en los siglos XVII y XVIII con importantes aportaciones en áreas muy diversas del saber, si bien su característico dualismo abrió tras su muerte dos líneas opuestas: una materialista mecanicista y otra idealista.

Recientemente, en apoyo de sus tesis idealistas, Noam Chomsky ha apelado al cartesianismo, bajo el apelativo de gramática de Port-Royal, como antecedente directo de sus tesis lingüísticas, que se fundan en el idealismo objetivo.

Castración

Es la extirpación de los órganos sexuales humanos

Castrismo

Es el nombre con el que los imperialistas designan al régimen cubano a partir de la revolución de 1959.

Lo mismo que en el caso de la formación de la URSS la propaganda imperialista jamás reconoció al nuevo Estado, al que siguió calificando como Rusia y negando a sus ciudadanos la condición soviética, en el caso de la República de Cuba los medios burgueses nunca se refieren al nuevo Estado como la República de Cuba sino como un régimen con unas determinadas connotaciones políticas e ideológicas peyorativas.

La expresión proviene de uno de sus máximos dirigentes, Fidel Castro. Por extensión, denomina también a toda una corriente revolucionaria latinoamericana caracterizada por el papel destacado que concede a la lucha armada guerrillera, así como a la creación de amplios frentes antimperialistas.

Catarismo

Fue una corriente gnóstica cristiana que se propagó por el Pirineo oriental en el siglo X procedente de monjes originarios de Oriente Medio y los países eslavos de los Balcanes.

También se les conoce como albigenses porque uno de sus centros estaba en la localidad francesa de Albi. Se expandieron gracias a la protección de la nobleza local y al empleo del comercio textil.

Eran maniqueos y se oponían a la jerarquía eclesiástica. Predicaban el ascetismo y el rechazo del mundo material, denunciado por ellos como una obra del maligno.

En el siglo XIII fueron salvajemente perseguidos como herejes por el Papado de Roma, que los exterminó implacablemente a millares.

Catastrofismo

Es una corriente ideológica de origen astrológico y protestante infiltrada en una parte importante de los científicos modernos según la cual el planeta ha entrado en un proceso irreversible de autodestrucción, total o parcial.

Como indica la propia palabra, el catastrofismo y la mitología de los desastres tiene su origen en viejas supersticiones astrológicas, a las que luego se unieron el fatalismo y el pesimismo protestantes. A través de las ideologías anglosajonas pasó luego a imponerse en todo el mundo, incluso con apariencias científicas. Aunque también se presenta a veces bajo la forma de una hecatombe producida por fenómenos astronómicos, colisiones de asteroides con la Tierra o estallidos solares, lo más frecuente es su aspecto biológico y ecológico. Se trata de reediciones laicas y seudocientíficas del Apocalipsis bíblico con amplias repercusiones en la subcultura contemporánea, especialmente en la literatura de ciencia-ficción y el cine, en donde prevalecen los desastres meteorológicos, las pandemias provocadas por virus o los monstruos creados accidental o deliberadamente.

El catastrofismo destaca la responsabilidad de la humanidad en su conjunto en la destrucción del planeta, una tesis que exagera la capacidad del hombre de intervenir sobre los fenómenos de la naturaleza y en la que prevalece una concepción abstracta de la humanidad que no tiene en cuenta su componente social e histórico, por lo que uno de sus objetivos más importantes es ocultar las lacras causadas por el capitalismo y la burguesía.

Los problemas sociales se separan de los naturales. Frente a los gigantescos problemas de la naturaleza, los otros o bien no existen o son insignificantes en comparación con ellos. Dada su magnitud, los problemas de la naturaleza no son locales, por lo que se extraen del ámbito de la lucha política en cada país y se trasladan a instituciones internacionales, como la ONU, dominados por las potencias imperialistas más fuertes.

La concepción de la humanidad que está presente en el catastrofismo es pesimista y negativa. Es una ideología de la crisis, de las extinciones, del caos y de la decadencia: los recursos se agotan, la biodiversidad se reduce, la temperatura del planeta aumenta, el aire está cada vez más contaminado, el agua se acidifica, etc.

El catastrofismo está estrechamente ligado al malthusianismo. Ambos coinciden en presentar determinados fenómenos sociales como si fueran naturales y, por consiguiente, inevitables. Cuando no es un error franco o una manipulación, su argumentación es siempre unilateral y lineal, exponiendo sólo determinados aspectos o extrapolando series locales o temporales, a los que otorga un carácter general que no tienen. El caso de la clasificación de las distintas fuentes energéticas en renovables y no renovables, para sostener el agotamiento de estas últimas.

No obstante su apariencia seudocientífica, el catastrofismo expresa la profunda decadencia intelectual a la que ha llegado la burguesía en la fase imperialista de su dominación.

Catolicismo

Es la escisión de la religión cristiana que sigue el dogma de un único pontífice vitalicio, con sede en Roma.

Con unos 500 millones de fieles, es la corriente cristiana más numerosa, además de la más compacta, ya que tiene un único dirigente y un Estado propio, el Vaticano, ventaja de la que carecen todas la demás religiones. Ejerce una influencia considerable en numerosos Estados, en los que dispone de partidos políticos, medios de comunicación y centros de enseñanza propios, ya que, a diferencia de otras religiones, nunca se ha apartado de las luchas políticas, en las que asume siembre las posiciones más reaccionarias. También dispone de grandes latifundios y hospitales, constituyendo uno de los monopolios más poderosos, uniendo a su influencia ideológica su enorme poder económico.

Los católicos se escindieron de los ortodoxos en el siglo XI a causa del Espíritu Santo, que consideran que no proviene sólo de Dios-padre, sino también de Dios-hijo. Afirman que el creyente no se puede salvar por sí mismo, sino que necesita la ayuda de la Iglesia y, en consecuencia, no puede leer por sí mismo el Antiguo Testamento sino que necesita de un preceptor espiritual. Además de los textos sagrados, los católicos tiene como dogma las doctrinas emanadas de los concilios y la encíclicas de los papas, que reputan como infalibles.

Para mantener sus dogmas, el catolicismo recurrió al terror y al asesinato en masa contra todo tipo de disidentes, causando millones de muertes, significativamente entre los más relevantes científicos de la historia. Emprendieron cruzadas, verdaderas expediciones militares de castigo, para imponer su dominio absoluto, la última de las cuales fue la guerra contra la República democrática en 1936 que casó un millón de muertos. También Pío XI apoyó la invasión de Abisinia por Mussolini y bendijo los cañones con los que bombardearon a sus indefensos habitantes. En 1949, en plena guerra fría, un decreto del Vaticano excomulgó a los comunistas.

La ideología política de la Iglesia católica es el feudalismo, por lo que en sus Concilios se opuso con todas sus fuerzas a la revolución burguesa, a la separación del Estado y la Iglesia, a la democracia y a las libertades de reunión, asociación y expresión.

Causalidad

Es la categoría filosófica y científica que denota la conexión necesaria de los fenómenos, uno de los cuales (denominado causa) condiciona y, al mismo tiempo, es condicionado por otro (denominado efecto).

El principio de causalidad ha formado parte integrante y principal de la ciencia, donde adopta la forma de leyes. Sin embargo, la causalidad ha sido siempre objeto de debate, formando parte del mismo las discusiones acerca del azar y el libre albedrío humano. Las diversas corrientes se han polarizado en torno al determinismo y el indeterminismo.

La causalidad es objetiva. Los nexos causales son nexos de las mismas cosas, que existen fuera de la conciencia y son independientes de ella. El idealismo subjetivo o bien niega en general la causalidad reduciéndola a una mera sucesión de sensaciones habitual para el hombre (Hume), o bien, reconociendo que la causalidad constituye un nexo necesario, estima que el sujeto cognoscente la aporta al mundo de los fenómenos (carácter apriorístico de la causalidad de Kant).

La causalidad es universal. En palabras de Engels, todo condiciona y está condicionado por todo. La contraposición de causa a efecto es característica de la metafísica. Las causas y los efectos son momentos de una interacción en la cual el efecto, determinado por la causa, desempeña a su vez un papel activo, ejerciendo una acción inversa sobre la causa. En la cibernética moderna este principio ha adoptado carta de naturaleza y se califica como retroalimentación.

En la evolución del pensamiento científico la causalidad ha padecido un proceso de reduccionismo creciente. En la Grecia Antigua Aristóteles identificó cuatro tipos de causas, formales, materiales, eficientes y finales, de las cuales actualmente sólo se reconoce una de ellas, rechazando las demás, especialmente las causas finales, bajo la acusación de finalismo.

Por su misma universalidad, un efecto no tiene una causa única, sino una multiplicidad de ellas. Además, las causas interaccionan con los efectos, por lo cual no operan siempre en el mismo sentido. Como consecuencia de ello, las leyes no son unilaterales sino que adoptan la forma de tendencias, porque en determinadas situaciones unas pueden prevalecer sobre otras. La ciencia busca aquellas causas, o en ocasiones una sola causa, a la que se le atribuye el carácter de principal porque indica la tendencia del efecto a manifestarse de una manera determinada. A las demás se las califica como condiciones y se las presenta como si fueran ajenas o extrañas al fenómeno.

Célula

Es el organismo de base del partido comunista que, en contacto directo e inmediato con las masas, aplica la línea política en una fábrica o en un barrio.

Como su mismo nombre indica, la célula es el organismo vivo más pequeño del partido comunista y, sin embargo, es el más importante porque es la bisagra de la vanguardia revolucionaria con las masas. Compuesto por, al menos, tres militantes, debe permanecer siempre en activo con discusiones y contactos permanentes entre todos sus miembros y bajo la dirección del comité al que esté adscrita. En situaciones de clandestinidad, las células del partido comunista deben permanecer aisladas entre sí, sus miembros deben conocerse por medio de nombres supuestos, así como observar otras normas de seguridad.

Cenobita

Fue un movimiento característico del cristianismo primitivo que preconizaba la vida en común, que fue asumida por algunas órdenes religiosas como forma de vida.

Los cenobitas surgieron en el siglo IV por oposición a los eremitas, anacoretas o partidarios de la vida retirada y solitaria.

Centralismo democrático

Es el principio fundamental de organización del partido comunista que combina la libre discusión con la unidad de acción e impide la formación de facciones en su seno.

Por un lado, el partido comunista necesita de una férrea disciplina para llevar adelante la línea política revolucionaria y dirigir a las masas; es un criterio organizativo que recorre el partido comunista de arriba hacia abajo. Pero por el otro, necesita también de una amplia discusión, necesita dirigentes reconocidos y elegidos por sus propios militantes de base que sólo la amplia participación de éstos pueden proporcionar; éste es un criterio organizativo que recorre el partido comunista en sentido opuesto al anterior, de abajo hacia arriba.

La combinación de ambos principios, que son contradictorios, es lo que proporciona una fuerza interior extraordinaria a los partidos comunistas, muy superior a la de cualquier partido burgués.

Centralización del capital

Es el crecimiento del volumen de capital por la unión de varios capitales en uno solo o por la absorción de uno de ellos por otro.

Este proceso refleja las relaciones entre los propios capitalistas de manera que entre ellos se redistribuyen los capitales ya acumulados. Al centralizarse el capital, ciertos capitalistas se arruinan y son absorbidos por otros, de manera que crece la riqueza en manos de los capitalistas más fuertes y la riqueza se agrupa en un pequeño grupo de grandes magnates. Las dos formas fundamentales de centralización de capitales son la fusión y la absorción; la primera supone el acuerdo entre dos sociedades para formar una sola; la segunda significa que una de ellas se apodera de la otra. La competencia entre los capitalistas y el desarrollo del crédito capitalista son las palancas para acelerar la centralización del capital. Una de las formas en que el capital se centraliza es la sociedad anónima.

La centralización del capital es un fenómeno distinto de su concentración ya que no supone un aumento cuantitativo del capital sino un cambio en la propiedad del mismo. Sin embargo, ambos van unidos estrechamente, contribuyendo al proceso de socialización de la producción.

Frente al fenómeno de la centralización también existe el de la dispersión de los capitales, por el cual se lanzan a la competencia nuevos capitales, de modo que, en general, es imposible una centralización absoluta, la creación de una sola empresa que monopolice totalmente el mercado y elimine la competencia pues ésta es inherente al capitalismo.

Centrismo

Es la posición intermedia que suele aparecer en ocasiones cuando en el seno de un partido comunista surgen divergencias, izquierdistas o derechistas, respecto a la línea general de la dirección del partido comunista.

Las posiciones centristas comparten las divergencias pero no quieren manifestarse abiertamente como tales, dificultan la lucha ideológica con ademanes confusos que impiden llegar al fondo de los problemas y extirpar los errores de raíz.

Cesarismo

Es un régimen político en el que se otorgan amplios poderes para la dirección del Estado a un mandatario con carácter temporal.

Expresión derivada del emperador romano César, denota una perturbación en el funcionamiento normal del poder del Estado que exige la suspensión temporal de sus normas funcionamiento para restablecer la situación previa. Las situaciones extraordinarias generan un funcionamiento también extraordinario, ya que la marcha normal ha sido alterada.

Cibernética

Es la ciencia que estudia los rasgos generales de los sistemas de regulación en algunos dispositivos técnicos, los organismos vivos y las organizaciones humanas.

Los principios de la cibernética fueron expuestos por Norbert Wiener en 1947. El nacimiento de esta ciencia fue posible gracias a la teoría de la regulación automática o retroalimentación que reintroduce en el sistema los resultados de su funcionamiento, transformando los efectos en causas. Los efectos reaccionan sobre las causas convirtiendo el proceso de lineal en circular y corrigiendo errores y desviaciones sobre los objetivos pretendidos. A diferencia de los dispositivos que transforman la energía, los sistemas cibernéticos reelaboran la información.

A pesar de los intentos ideológicos de extrapolar sus principios, se trata de una disciplina con un ámbito limitado de aplicación que, además, sólo tiene en cuenta el funcionamiento externo de determinados dispositivos, independientemente de la naturaleza de los propios dispositivos.

En el estudio de los sistemas de dirección, la cibernética combina el macro y el micro-método. El macro-método se aplica cuando la estructura interna del sistema no es conocida y se observa sólo el movimiento de la información en su entrada y su salida (información que llega al sistema y reacción de este último). De esta manera se revelan las corrientes principales de información y las funciones últimas del sistema de dirección. Este tipo de problemas ha recibido el nombre de problemas de caja negra. El micro-método presupone un determinado conocimiento de la estructura interna del sistema de dirección y se halla relacionado con el descubrimiento de los elementos principales del sistema, de su conexión recíproca, de los algoritmos de su trabajo, y con la posibilidad de sintetizar sobre la base de dichos elementos un sistema de dirección.

Uno de los problemas centrales de la cibernética es el de la estructura de los sistemas que se autorregulan, complejos sistemas de dirección que se conservan de manera estable o alcanzan ciertos estados bajo la acción de factores exteriores que los alteran o impiden que se alcancen. Entre los sistemas que se autoorganizan, los más perfectos son los formados por el proceso evolutivo de la naturaleza viva. De ahí que la cibernética utilice la analogía entre las funciones de dirección en los organismos vivos y en los dispositivos técnicos, que se prestan a una descripción matemática. Siendo una disciplina sintética, la cibernética ofrece un ejemplo de la influencia recíproca entre las ciencias y proporciona información sobre las formas de movimiento de la materia. El desarrollo de la cibernética ha dado origen al estudio de varios problemas metodológicos generales: la correlación entre el pensamiento humano y las máquinas, la naturaleza de la información y su vínculo con el concepto de entropía y la esencia de lo que se denomina organizado u orientado a fines.

Pero es erróneo identificar al hombre o su cerebro con una máquina, la conciencia humana y las funciones de los sistemas cibernéticos. Existen determinadas analogías, tienen un funcionamiento parecido, pero sor completmente distintos. No obstante, a mediados del siglo XX, desde Estados Unidos la cibernética promovió una nueva forma de mecanicismo por todo el mundo.

Ciclo económico

— 1. Es la rotación ininterrumpida de cada capital, que se transforma de capital monetario en productivo, de capital productivo en mercantil y de éste nuevamente en capital monetario.

En las fases primera y tercera, el capital funciona en la esfera de la circulación; en la segunda fase, actúa en la esfera de la producción. La fase decisiva del ciclo del capital es la de producción, pues sólo en ella se crea plusvalía. La continuidad del proceso de producción exige que algunas partes del capital se hallen simultáneamente en distintas formas. Debido al carácter anárquico y espontáneo de la economía capitalista, la rotación continua del capital se altera durante las crisis de superproducción.

— 2. Es el movimiento de la producción capitalista en fases sucesivas de crisis, depresión, reanimación y auge.

El conjunto de fases entre dos crisis forma un ciclo capitalista. La base del desarrollo cíclico de la producción capitalista es la crisis, fase principal del ciclo capitalista. Cada crisis culmina un ciclo e inicia otro. En la crisis estallan las contradicciones que se han ido acumulando durante el precedente ciclo. A la crisis sigue la depresión, la producción se detiene y entra en una fase de estancamiento.

Cada fase del ciclo contribuye a crear las condiciones que permiten pasar a la fase siguiente según leyes económicas objetivas. El movimiento cíclico de la producción capitalista se encuentra indisolublemente vinculado a la reproducción del capital fijo que, durante las crisis, sufre una desvalorización en masa y una destrucción física.

El carácter cíclico de la producción capitalista es una prueba de que su desarrollo es espontáneo, discontinuo y, en último término, transitorio.

Cierre patronal

Es una medida de presión de un empresario enfilada contra sus obreros para imponerles determinadas condiciones laborales u obligarles a renunciar a sus derechos.

Cimarrón

Fue el esclavo americano que al huir era perseguido por del amo, teniendo que refugiarse en montañas, cuevas o lugares de difícil acceso donde se unieron y edificaron fortalezas para defenderse, llamadas quilombos o palenques.

Originalmente se le llamó así al animal doméstico que escapaba de sus dueños y se asilvestraba, habiendo quedado como sinónimo de montaraz o salvaje.

Luego la palabra pasó al inglés como maroon y al francés marron para designar el color oscuro o marrón de la piel del esclavo.

Cinismo

Es el método de discusión de la escuela cónica (o cínica) en la antigua Grecia que en el siglo IV a.n.e. utilizaba descaradamente las expresiones del lenguaje, sin subterfugios ni miramientos.

Círculo de Viena

Fue un grupo de filósofos neopositivistas formado después de la I Guerra Mundial influidos por el empiriocriticismo y el atomismo lógico.

Su fundador fue Moritz Schlick (1882-1936) y de ella formaron parte otros filósofos burgueses como Rudolf Carnap (1891-) y Otto Neurath.

Schlick defendió la naturaleza analítica de la lógica y de la matemática y el principio de verificación. Formuló la teoría anticientífica de la inexpresabilidad del contenido, según la cual la experiencia inmediata, que constituye el contenido del saber, no puede comunicarse a otra persona; únicamente pueden expresarse por el lenguaje y transmitirse las relaciones estructurales de la experiencia.

Filósofo y físico, fue uno de los primeros que en 1917 trató de interpretar la teoría de la relatividad, llegando a conclusiones idealistas acerca del espacio y el tiempo, la causalidad y la probabilidad.

En Carnap la concepción filosófica del neopositivismo se entreteje con las investigaciones sobre teoría de la lógica y el análisis lógico-metodológico de la ciencia. Carnap negó el carácter de la filosofía como concepción del mundo y la redujo a un análisis lógico del lenguaje de la ciencia, basado en los recursos de la lógica matemática. En la concepción de Carnap, los fundamentos de dicho análisis representan una unión del empirismo idealista y del convencionalismo en la interpretación de la lógica y de la matemática. Schlick criticó el convencionalismo de Carnap y de Neurath.

Aunque inicialmente Carnap concebía la lógica de la ciencia como una pura sintaxis lógica del lenguaje de la ciencia, sus ideas evolucionaron posteriormente hacia la semántica, etapa en la que tomó como obieto de investigación no sólo el aspecto formal, sino, además, e1 aspecto conceptual del lenguaje de la ciencia. En esta última etapa, Carnap intentó estructurar un sistema único de lógica formal basándose en los conceptos iniciales de la semántica lógica.

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