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Babuvismo | Balanza de pagos | Banca | Bancarrota | Banda de los Cuatro | Bandera falsa | Bando | Bandolerismo | Bakuninismo | Barragán | Barrerra de Weismann | Behaviorismo | Beneficencia | Beneficio | Biblia | Bicameralismo | Big-bang | Biofotón | Biología | Biometría | Biopiratería | Bit | Blanquismo | Blasfemia | Blaverismo | Boicot | Bolchevismo | Bolsa | Bonapartismo | Booleano | Boulangerismo | Bozal | Bracero | Bsd | Bucanero | Budismo | Bujarinismo | Bullonismo | Burguesía | Burguesía compradora | Burguesía nacional | Burocracia

Babuvismo

Fue una de la primeras corrientes del movimiento obrero, promovida por François Noël Babeuf y Felipe Buonarroti durante la Revolución francesa y que ponía especial énfasis en la idea de igualdad.

Aunque este movimiento vaya ligado al nombre de Babeuf (1760-1797), llamado Caio Graco, no fue él, sin embargo, su inspirador sino su portavoz. Su verdadero impulsor fue Felipe Buonarroti (1761-1837), uno de los revolucionarios más profundos de su tiempo. Nació en Pisa (Italia), donde ocupó cargos de alta responsabilidad en la administración; pero renunció a ellos cuando estalló la Revolución francesa. Marchó primero a Córcega, en donde residió de 1790 a 1792 entablando una estrecha amistad con el joven Napoleón Bonaparte. Luego se instaló en París, donde la Convención le confió diferentes misiones. Se hizo íntimo amigo de Robespierre y la Convención le concedió la nacionalidad francesa.

Dotado de una extraordinaria capacidad política, Buonarroti supo analizar el rumbo político de la Revolución francesa y dirigir la primeras luchas obreras. La caída de Robespierre a fines de julio de 1794 dio un giro al progreso revolucionario. Algunos jacobinos se dieron cuenta de que era imposible la democracia sin una transformación económica profunda y que debía completarse la revolución política con la supresión de la propiedad privada, implantación de la propiedad colectiva del suelo, el principio del trabajo obligatorio para todos. Junto al principio general de la República de los Iguales, elaboraron un plan de medidas encaminadas a asegurar el mejoramiento en la situación de las capas pobres y a permitir el aplastamiento de la resistencia de las fuerzas contrarrevolucionarias. Formularon la idea de que era indispensable conservar la dictadura de los trabajadores después de la revolución triunfante; intentaron caracterizar las etapas principales de la transformación revolucionaria de la sociedad; enunciaron la tesis de que la historia es la lucha entre ricos y pobres, patricios y plebeyos, amos y siervos, ahitos y hambrientos.

Buonarroti opinaba que, aun cuando fuese muy imperfecta desde el punto de vista social, la esencia de la Consticución jacobina de 1793 ayudaría a los desposeídos en su lucha, con miras a 1a instauración del comunismo. Poco tiempo después de la caída de Robespierre, Buonarroti fundó el Club del Panteón, llamado así por su punto de reunión. A principios de 1796 contaba ya cerca de 17.000 miembros y poseía partidarios entre la guarnición de París. El presidente del Club era Buaonarroti, que agrupó a su alrededor a los dirigentes más capaces, creando un Comité Central secreto para preparar la sublevación popular que derrocara al Directorio y suprimiera la Constitución reaccionaria de 1795. Se entablaron largas discusiones acerca de la línea a seguir una vez derrocado al Directorio. Todos estaban de acuerdo en que no se podría poner en vigor inmediatamente la Constitución de 1793. Decidieron que, después de derrocar al Directorio, se elegiría una asamblea nacional a la que se confiaría el poder. Sin embargo, se mantendría el Comité central, cuya misión consistiría en dedicarse a pesquisas personales acerca de los candidatos y en inspeccionar la actividad de la nueva asamblea.

Entre los conspiradores se encontraba el capitán Grisel, quien denunció todo el plan al Directorio. El ministro de la Guerra, Carnot, encargó a Napoleón que disolviera el Club del Panteón y detuviera a sus dirigentes. A fines de febrero fue disuelto el Club y el 10 de mayo fueron detenidos sus jefes. La instrucción del caso duró más de once meses. Por temor a una sublevación de los obreros de París, el Directorio trasladó a los acusados a la Vendôme, donde se celebró el juicio. Terminó el 26 de mayo de 1797, condenando a muerte a Baboeuf y a Darthé y a destierro a Buonarroti y a otros conjurados más. Después de la sentencia, Baboeuf y Darthé intentaron suicidarse acuchillándose ante el tribunal, pero se lo impidieron; fueron sacados de la sala ensangrentados para guillotinarlos al día siguiente.

Más tarde, el traidor Grisel fue muerto de un disparo por Camilo, hijo mayor de Baboeuf.

Buonarroti permaneció preso en Cherburgo, a donde años después acudió su antiguo amigo Napoleón para ofrecerle un cargo administrativo, que Buonarroti rechazó. En 1807 fue liberado y vivió algún tiempo en el sudoeste de Francia, relacionándose con los revolucionarios italianos. Luego se trasladó a Suiza, donde vivió humildemente impartiendo lecciones de idiomas y música. Expulsado de Suiza, en Bruselas publicó su libro sobre La conspiración de Baboeuf que tuvo un influjo enorme hasta la revolución de 1848. Tras la revolución de 1830 volvió a París, donde fue objeto de un verdadero culto por parte del proletariado revolucionario. La policia intentó expulsarle pero le preservó de un nuevo destierro la calidad de ciudadano francés que le había otorgado la Convención. Con el seudónimo de Raymund vivió como profesor de música y murió en París en 1837.

En la prehistoria del movimiento obrero, el babuvismo fue una de la primeras corrientes del socialismo utópico, fuertemente influenciada por el enciclopedismo y el materialismo francés del siglo XVIII, por las ideas de Meslier sobre la revolución popular y el comunismo racionalista de Morelly. Surgió en una nueva etapa en la evolución político-social de Francia. Intentaron, por vez primera, convertir la teoría del socialismo en práctica del movimiento revolucionario, pero no descubrió el papel del proletariado como fuerza dirigente de la revolución socialista y no fue más allá de la conspiración. Esto lo caracteriza como socialismo utópico, aunque la labor ideológica y organizadora de Babeuf y sus compañeros constituyó un importante jalón en la transformación del socialismo de utopía en ciencia. Rompió la unión que Revolución burguesa había establecido en la entre los los plebeyos y los burgueses. Preservaron para las generaciones posteriores la experiencia organizadora e ideológica de las corrientes más avanzadas de la Revolución francesa. Uno de sus continuadores fue Auguste Blanqui.

Balanza de pagos

Es el resultado de la contabilidad de un Estado entre el valor de las exportaciones y el de las importaciones, tanto de mercancías como de capitales.

Banca

Es un instrumento del capital financiero cuyo negocio consiste en conceder préstamos por un determinado tiempo y por una determinada remuneración en concepto de interés.

Durante el ciclo que describe el capital se forman sistemáticamente recursos monetarios que quedan libres por cierto tiempo. Los bancos acumulan depósitos monetarios, reúnen el dinero disperso y ocioso en manos de toda la sociedad y lo ponen a disposición de los capitalistas, lo convierten en capital prestándolo a un determinado tipo de interés. El crédito contribuye a que la producción se amplíe y concentre, a que se acelere el proceso de su socialización y, al mismo tiempo, acentúa el carácter parasitario del régimen capitalista.

Los bancos no generan plusvalía; quienes utilizan el capital para producir plusvalía no son sus dueños, no son los bancos, sino otras personas: los capitalistas en funciones, que devuelven al banco en forma de interés una parte de la plusvalía obtenida. Este movimiento de dinero hace que, aparentemente, la fuente del ingreso que percibe el banco radique en el dinero mismo, aunque el verdadero origen del incremento dinerario es la plusvalía creada en el proceso de producción por los obreros asalariados, plusvalía de la que se apropian gratuitamente los capitalistas industriales y los bancos. Aunque estos últimos no participan por sí mismos en la producción, explotan, junto con los industriales, a la clase obrera. Por tanto, el crédito no sólo expresa relaciones económicas entre los bancos y los capitalistas industriales, sino, además, entre la clase capitalista y la clase obrera explotada.

Bajo el imperialismo, la banca, unida a la industria, constituye el capital financiero.

Bancarrota

Es la quiebra total de una empresa que comienza cuando no alcanza a obtener al menos la cuota media de ganancia y acaba con la destrucción del capital, el cierre definitivo y el despido de los trabajadores en masa.

Los capitales deben desplazarse hacia aquellas ramas de la producción que ofrezcan mayores beneficios porque la competencia capitalista acaba devorando a todos aquellos que no alcanzan la cuota media de ganancia. Entonces se produce una centralización del capital en la que los capitales más fuertes absorben al capital exhausto.

Banda de los Cuatro

Fue uno de los grupos izquierdistas que dirigieron la Revolución Cultural, formado por Zhang Chunqiao, Jiang Qing, Yao Wenyuan y Wang Hongwen.

El nombre de Banda de los Cuatro lo impuso la nueva dirección revisionista del Partido Comunista de China surgida después de la muerte de Mao en setiembre de 1976, cuando fueron depurados junto con todos los que habían impulsado la Revolución Cultural.

No obstante su carácter izquierdista, este grupo no estuvo unido al que formaban Lin Biao y Chen Boda que asumió la dirección del Partido Comunista durante la Revolución Cultural, favoreciendo que los revisionistas, como Zhou Enlai y Liu Shaoqi, mantuvieran sus puestos dirigentes. Incluso cuando en 1971 fueron depurados Lin Biao y Chen Boda, la Banda de los Cuatro se posicionó en su contra.

Tras la muerte de Mao en 1976, los cuatro fueron detenidos y posteriormente juzgados en el mismo proceso que Chen Boda. Durante el mismo, sólo dos de ellos, Zhang Chunqiao y Jiang Qing, no renegaron de sus antiguas posiciones ideológicas.

Bandera falsa

Es la acción cometida por una organización diferente de quien la ejecuta realmente.

Es una estratagema característica de las fuerzas represivas de la burguesía, especialmente en Estados Unidos, cuyo objeto es confundir y atemorizar a la población, así como desprestigiar a las organizaciones revolucionarias. Uno de los ejemplos característicos fue Gladio, una organización clandestina creada por la OTAN en la posguerra mundial para sembrar el terror en Europa.

En las acciones de bandera falsa el culpable quiere aparecer como víctima. Para ello el Estado burgués simula una agresión contra sí mismo, o incluso llega a perpetrarla efectivamente, lo cual le sirve luego como instrumento de provocación para una posterior reacción, algo que también es característico de Estados Unidos, que ha utilizado este procedimiento en varias ocasiones, como en 1898 en su guerra contra España por Cuba.

En ocasiones los atentados no los cometen las propias fuerzas represivas, sino que éstas dejan hacer, o dejan que se cometan, o no avisan de ellas a fin de que se consume, como en el ataque japonés a Pearl Harbour en 1941. Entonces al Estado no le importa la vida de sus funcionarios o de sus ciudadanos, ni las destrucciones materiales, sino que las utiliza para justificar proyectos que tenía previstos de antemano.

En las acciones de bandera falsa es fundamental la complicidad de la prensa burguesa que no sólo confunde a las masas, sino que trata de obtener su adhesión emocional en favor del gobierno burgués o del imperialismo, como en el incidente de Tonkin.

Bando

— 1. Es cada una de las partes contendientes que intervienen en cualquier clase de confrontación o lucha.

— 2. Es una orden que emana de la autoridad para regular una situación concreta sobrevenida e inesperada.

Salvo los que provienen de los altos oficiales militares, los bandos actualmente ya no tienen fuerza jurídica obligatoria. Los gobernadores civiles ya no hacen uso de ellos y los de los alcaldes tienen un mero carácter informativo.

Sin embargo, los bandos militares pueden imponer el estado de guerra para someter a su voluntad a la población que se halla bajo su jurisdicción. Aún hoy estos bandos pueden imponerlos los generales del Ejército sin estar sometidos a ningun control. Son un instrumento justificativo del golpe de Estado; Franco dictó un bando para iniciar la guerra civil y Milans del Bosch promulgó otro cuando el 23 de febrero de 1981 trató de derrocar al gobierno por orden del rey Juan Carlos. A pesar de esas experiencias, los bandos militares siguen estando vigentes para declarar el estado de guerra.

Bandolerismo

Es un movimiento que se desata entre el campesinado al introducirse el capitalismo en la agricultura desposeyéndoles de sus medios de producción y obligándoles a vivir del saqueo.

Cuando la acumulación originaria de capital no provocó levantamientos campesinos, derivó hacia la depredación en grupo. Esto sucedió en España a finales del siglo XVIII. Para poder subsistir, los campesinos tuvieron que organizarse y, aunque fueron forzados a abandonar sus tierras, vagaron por el monte viviendo de las expropiaciones que realizaban.

A consecuencia de ello, se dictaron bandos para perseguirlos, de donde proviene su nombre, declarándolos proscritos y autorizando incluso su asesinato. Los bandos iniciaron un tipo especial de legislación represiva de excepción que aún persiste, caracterizada por la criminalización del grupo y el tratamiento especial de la delación.

En el siglo XIX, sin embargo, algunas partidas de bandoleros estaban protegidas por los caciques y actuaban a su servicio como fuerza de choque para intimidar al campesinado.

Bakuninismo

Es el conjunto de tesis anarquistas en la interpretación que de ellas hizo el ruso Miguel Bakunin (1814-1876).

Bakunin nació en Torjok, cerca de Moscú, en una familia de la nobleza terrateniente y estudió en la academia militar, que abandonó en 1836, siendo oficial de la Guardia Imperial. Emigró a Alemania en 1840 donde, lo mismo que Marx, se acercó a los neohegelianos, aunque, a diferencia de él, interpretó la filosofía de Hegel en un sentido conservador. Participó en Praga y Dresden en la revolución de 1848, intentando formar una fuerza militar de emigrados alemanes en París para invadir Alemania. Fue encarcelado en 1851 y deportado a Siberia en 1857.

Durante su cautiverio, para suavizar su condena, accedió a confesar ante el zar. Se evadió en 1861 a través de Japón y América. En 1864 se volvió a encontrar con Marx en Londres, quien le informó del proyecto de fundar una Internacional obrera. Bakunin le prometió a Marx su apoyo, pero se fue a Italia y trató de crear su propia organización. En 1867 se instaló en Suiza, donde fue uno de los dirigentes de la Liga por la paz y la libertad, una organización burguesa de la que formaban parte Garibaldi, Louis Blanc, Victor Hugo y Stuart Mill. En el Congreso de Berna celebrado en setiembre de 1868, Bakunin trató de introducir en ella su programa igualitarista, pero fracasó y eso le hizo abandonar la compañía de todos aquellos burgueses pacifistas y fundó la Alianza Internacional de la Social-Democracia.

Aquel año la Internacional había adquirido un prestigio considerable y pidió el ingreso de su organización en la I Internacional en bloque, sin disolverla previamente. Envió una carta personal a Marx en la que le decía: A partir del adiós público y solemne que he dirigido a los burgueses en el Congreso de Berna, no conozco ya ninguna otra sociedad, ningún otro medio, que el mundo de los obreros. Mi patria será a partir de ahora la Internacional, de la que eres uno de sus principales fundadores. Ya ves, por consiguiente, querido amigo, que soy tu discípulo y me siento orgulloso de ello. Se arrepentía de su colaboración con la burguesía y volvía a prometer unirse a los obreros, de los que siempre desconfió, no entendiendo la importancia que Marx les otorgaba. Éste ya no se fiaba de Bakunin, vista su experiencia personal, y reaccionó inflexiblemente asumiendo el protagonismo. La Internacional no aceptó la entrada de la Alianza bakuninista sin su previa disolución. Entonces Bakunin la declaró disuelta y sólo entonces fue aceptado. Sin embargo, no era cierto: la Alianza seguía funcionando secretamente, lo que es plenamente congruente con sus propios postulados conspirativos. A causa de ello fue posteriormente expulsada y desapareció tras la represión que siguió a la Comuna de París. Luego Bakunin fundó la Federación del Jura, que aglutinó a buena parte de los anarquistas a finales del siglo XIX y murió en Berna (Suiza).

Bakunin comenzó siendo un nacionalista paneslavista, un sello burgués característico suyo que jamás abandonó del todo. Nunca tuvo ninguna simpatía por el movimiento obrero. Prefería reunirse con los burgueses liberales y su mensaje iba dirigido a la pequeña burguesía arruinada, a los artesanos, a los campesinos, a los estudiantes radicalizados, al lumpenproletariado y a los bandoleros, por quienes sentía una especial simpatía. Tal y como hoy se conocen, no acabó de elaborar sus ideas hasta fines de la década de 1860, aunque jamás terminó de escribir ningún libro porque tras su experiencia neohegeliana, rehuyó la teoría. Marx y Engels le llamaron Mahoma sin Corán a causa de ello. Sus volúmenes son compilaciones de cartas y textos ocasionales, muchos de ellos escritos en la cárcel. Su discípulo James Guillaume fue quien se encargó de editar sus libros en París entre los años 1907 y 1913, así como de escribir una falsificación de la historia de la I Internacional.

El principal defecto de Bakunin proviene de su aversión hacia la teoría. Él separa el pensamiento de la acción, la teoría de la práctica, mientras que para Marx no puede haber movimiento revolucionario sin teoría revolucionaria. Por eso el anarquismo aparece como un movimiento que, oscilante, marcha con un solo pie: Proudhon escribía mucho, pero era sólo teoría, y además nada coherente; Bakunin, por el contrario, se lanzaba a la acción sin ningún plan meditado.

Derivaba de ahí otro error básico: su creencia en el instinto espontáneo de las masas, especialmente de los campesinos, el lumpenproletariado, los pobres, los marginados. No consideraba a la clase obrera como el centro motor de la revolución y, en consecuencia, no tomaba en consideración la lucha de clases. A esos sectores sociales es a los que dirige su mensaje y de los que trataba de ser portavoz. Bakunin negaba la necesidad de que la revolución tuviera que ser preparada y lanzaba insurrecciones desorganizadas.

Sin embargo, defendía las sociedades secretas, al estilo blanquista, en las que debían integrarse la personalidades más destacadas. Otra clave de sus ideas son las conspiraciones y los motines, que servirían de detonante para los levantamientos populares, que se iniciarían de manera instantánea. Para él la revolución dependía solamente de la voluntad subjetiva, no de la situación material, de la crisis política, ni de la organización de las masas. Pero a diferencia del blanquismo, Bakunin no pretendía que las conspiraciones secretas participaran en la lucha política, que él despreciaba como buen anarquista, creyendo que la política es tarea exclusiva de la burguesía.

Las tesis bakuninistas son eclécticas, una mezcolanza de retazos superficialmente hilvanados y arrebañados de acá y de allá, decía Marx. Aunque parecen materialistas, son en realidad idealistas, y apenas constituyen pobres tópicos y vaguedades: igualdad de las clases, abolición del derecho a la herencia, ateísmo religioso y abstencionismo político. Su idealismo aparece al tratar la religión o el Estado que, según él, están en el centro de todos los males sociales. Pero es incapaz de profundizar sobre las causas históricas objetivas del surgimiento de la religiones o de los Estados, por lo que sus recetas para acabar con ambos son pueriles. Criticó más las consecuencias aparentes que las causas profundas del capitalismo, que nunca fue capaz de descubrir. Por lo demás, sus teorías derivan directamente de la idea de justicia de Proudhon y, del egocentrismo de Stirner. Aunque pretende ser colectivista, Bakunin era tan individualista como los anarquistas que le precedieron.

Bakunin impulsó el anarquismo en un momento en el que Proudhon había quedado desacreditado por su reformismo. A sus viejas propuestas pequeño burguesas les dio un tono radical. Las difíciles condiciones creadas por la reacción europea subsiguiente a la Comuna de París, favorecieron la expansión del bakuninismo, tanto más pernicioso cuanto que había logrado infiltrarse dentro de la I Internacional y ocupar algunos cargos de dirección. En 1871 la Comuna de París había puesto de manifiesto la trascendental importancia de la lucha política para el proletariado y la necesidad, en esa línea, de crear partidos obreros independientes. Para ello fue imprescindible plantear una batalla frontal contra el bakuninismo. De esa forma la lucha ideológica contra el anarquismo pasó de la teoría a la política, de lo abstracto a lo concreto.

El bakuninismo fue especialmente pernicioso en una época de la historia europea en la que la lucha por la democracia, por los derechos de reunión, manifiestación y prensa, tenían una gran importancia, en que había que pasar de los pequeños círculos clandestinos a la acción de masas. Pero su abstencionismo político conducía al movimiento obrero a la más completa esterilidad, algo particularmente grave en los países atrasados en los que los bakuninistas tenían más influencia. Querían llegar al final, a la sociedad sin clases sin atravesar ninguna etapa intermedia, como si la historia pudiera realizar saltos en el vacío, como si todo dependiera de la voluntad subjetiva y no de las condiciones objetivas. Por eso sustituían la estrategia por las frases, tan sonoras como vacías: justicia, igualdad, abolición del Estado, etc.

Se esforzó por comprender el marxismo y aproximarlo al anarquismo; se consideraba discípulo de Marx y se comprometió a traducir al ruso El Capital, pero no fue capaz de llevar a cabo la tarea. Por aquella época no sólo los anarquistas, sino todos los oportunistas trataban de aproximarse al marxismo, que se estaba revelando como la verdadera ciencia del proletariado, pero las diferencias de clase resultaban insalvables. Las premisas ideológicas de Bakunin condujeron a tácticas equivocadas, más propias del campesinado y la pequeña burguesía que del proletariado.

Barragán

Es el hombre soltero que convive maritalmente con una mujer sin estar casado con ella.

Habitualmente los barraganes eran los sacerdotes católicos. A diferencia de la actuales uniones de hecho, los barraganes celebraban contratos legítimos con sus mujeres y se trataba de convivencias estables, basadas en la mutua fidelidad. Aunque algunas leyes lo prohibían, el feudalismo las reguló como forma de evitar la poligamia. También algunos casados convivían con sus concubinas al mismo tiempo que con sus esposas en la misma vivienda. La Iglesia católica mantuvo una persecución tenaz contra la barraganía a fin de obligar a que las parejas contrajeran matrimonio, considerado como un sacramento, una institución sagrada, y por eso se fue extinguiendo hacia el siglo XVIII. En su lugar apareció la prostitución.

Barrera de Weismann

Es una errónea concepción genética defendida por el biólogo alemán August Weismann (1834-1914) que separa metafísicamente el plasma (genotipo) del cuerpo (fenotipo), reconoce la influencia del primero sobre el segundo, pero no la reacción inversa del cuerpo sobre el plasma.

Esta teoría constituye la esencia del denominado neodarwinismo y se convirtió en dominante dentro de la biología a partir de la segunda mitad del siglo XX, aunque se ha reformulado en varias ocasiones para darle una apariencia novedosa. Se la ha llegado a calificar como el dogma central de la biología molecular.

Desde finales del siglo XIX quienes no aceptaron la existencia de ninguna barrera fueron calificados de lamarckistas. La experimentación científica ha demostrado que el genotipo y el fenotipo interaccionan mutuamente. La evolución no procede de cambios en el genoma de las especies, sino que el mismo es consecuencia de la evolución.

Behaviorismo

Es una de las corrientes más difundidas en la sicología burguesa contemporánea, fundada en 1913 por John Watson (1878-1958) en Estados Unidos.

También llamado conductismo, sus bases filosóficas son el positivismo y el pragmatismo. Para el conductismo la sicología es una ciencia del comportamiento exterior de la persona que sólo debe tener en cuenta los datos observables de la conducta. Watson criticaba conceptos como alma, espíritu, conciencia, sensación, percepción, deseo, instinto, emoción, e inclusive pensamiento, tratando de desterrarlos de la sicología. De ese modo conducía a la sicología por una línea mecanicista, reduciendo los fenómenos síquicos a reacciones externas, a los nexos entre el estímulo y la respuesta.

Para el behaviorismo, el conocimiento no es más que la formación de reacciones condicionadas en los organismos, incluido el hombre. Bajo el influjo de Pavlov, en la década de 1930 la teoría de Watson fue sustituida por varias teorías neobehavioristas conocidas con el nombre de teorías de la condicionabilidad. Sus principales representantes fueron Clark Hull (1884-1952), Edward Tolman (1886-1959) y Edwin Guthrie (1886-1959). Tomaron de Pavlov la terminología y la clasificación de las formas de conducta, pero sustituyeron sus bases materialistas por el operacionalismo y el positivismo lógico. Aplicaron la metodología de los reflejos condicionados, pero hicieron caso omiso del papel del cerebro en la conducta. El behaviorismo moderno ha modificado la fórmula estímulo-respuesta incluyendo entre estos dos miembros las denominadas variables intermedias (hábito, potencial de excitación y de inhibición, necesidad) que no cambian, sin embargo, la esencia mecanicista e idealista del behaviorismo.

Beneficencia

Es el servicio de asistencia al lumpenproletariado, especialmente en la etapa de ascenso del capitalismo.

La acumulación originaria de capital, al privar de tierra y medios de producción a grandes masas de la población, engendró un grave problema social ya que las fábricas no podían absorber todos esos excedentes laborales, por lo que aparecieron el vagabundaje, el bandolerismo y problemas similares. La beneficencia trató de disciplinar a todas esas masas desocupadas de campesinos y artesanos para que pudieran habituarse al trabajo fabril y se convirtieran en obreros. Las cárceles, los orfanatos, los hospicios, los hospitales y demás instituciones aparentemente benéficas o creadas en interés de los vagabundos, tenían en realidad esa misión. Las instituciones religiosas desempeñaron en este campo un enorme papel al servicio de la burguesía e hicieron de su tarea una diversión, recaudando gran cantidad de dinero a costa de la pobreza y celebrando fiestas, bailes y diversiones con ese propósito. Los religiosos ayudaban a los burgueses a lavar su conciencia y, al mismo tiempo, les divertían.

La consolidacion del capitalismo no mejoró, sino al contrario, las condiciones de vida de las masas trabajadoras, creció el desempleo y el pauperismo, por lo que la beneficencia se institucionalizó, incluso en los países más desarrollados, hasta el punto de desarrollar todo un vasto sistema asistencial y de seguridad social que anuncia el fin del capitalismo. Marx y Engels dijeron que para oprimir a una clase es preciso asegurarle unas condiciones que le permitan, por lo menos arrastrar, su existencia de esclavitud [...] El obrero moderno [...] lejos de elevarse con el progreso de la industria desciende siempre mas y más por debajo de las condiciones de vida de su propia clase. El trabajador cae en la miseria, y el pauperismo crece más rápidamente todavía que la población y la riqueza. Es, pues, evidente que la burguesía ya no es capaz de seguir desempeñando el papel de clase dominante de la sociedad ni de imponer a ésta como ley reguladora, las condiciones de existencia de su clase. No es capaz de dominar, porque no es capaz de asegurar a su esclavo la existencia, ni siquiera dentro del marco de la esclavitud, porque se ve obligada a dejarle decaer hasta el punto de tener que mantenerle, en lugar de ser mantenido por él. La sociedad ya no puede vivir bajo su dominación; lo que equivale a decir que la existencia de la burguesía es, en lo sucesivo, incompatible con el de la sociedad.

Para tratar de impedir los estallidos revolucionarios, la beneficencia se nacionalizó tras la II Guerra Mundial convirtiéndose en un poderoso conglomerado de servicios públicos en torno a los cuales se articula hoy todo un conglomerado de ideas reformistas acerca del estado del bienestar difundidas por los propios funcionarios que viven de los presupuestos asignados a ella. La falsificación es tan burda que, según estas tesis, la beneficencia no prueba las tremendas lacras del capitalismo sino, por el contrario, el excelente nivel de vida de que disfruta toda la población.

Beneficio

Sinónimo de ganancia.

Biblia

Es un libro religioso aceptado por el judaísmo y el cristianismo como inspirado por dios y, en consecuencia, sagrado.

Para los creyentes la Biblia es la palabra misma de dios. Se trata, pues, de escritos divinos. Sin embargo, muchos de sus textos son totalmente incoherentes, contradictorios, absurdos y falsos. Por ejemplo, el Génesis dice que dios creó primero la tierra y luego el sol, cuando hoy sabemos que necesariamente tuvo que ser al revés. Es una de las demostraciones de que se trata de una obra humana y no divina, un libro que refleja el estado de los conocimientos de la época en que se escribieron.

La ciencia ha demostrado que la Biblia fue escrita por muchas personas a lo largo de varios siglos y por eso aparecen múltiples incoherencias. Durante muchos siglos las Escrituras fueron copiadas a mano y revisadas por correctores, pero nada garantiza que coincidan con lo que originalmente pretendía el autor. Ni uno solo de los libros del Antiguo Testamento fue redactado originalmente en la forma en que ahora se presenta en las escrituras hebreas. Ni Moisés ni ninguno de los profetas son autores de los libros que se les atribuyen. Tampoco son narraciones exclusivas del pueblo hebreo, ya que leyendas como el diluvio y el arca están copiadas de otros pueblos vecinos. Tampoco las épocas coinciden, ya que fueron redactadas posteriormente a la época con la que aparecen en la Biblia, aunque por debajo de las diversas fuentes hay un sustrato de tradiciones anteriores, en parte orales y en parte literarias, que existían antes de que se intentara reunirlas en forma de narraciones sucesivas.

Hoy se sabe, por ejemplo, que los hebreos nunca estuvieron en Egipto por lo que todo lo que cuenta el Pentateuco, incluida la figura de Moisés, es falso. Las numerosas falsedades de la Biblia manifiestan una contradicción del dios infalible, con el agravante de que cuando envía posteriormente a su hijo no rectifica esas falsedades sino que lo envía para decir que todo lo que pone en la primera revelación es verdadero.

El Antiguo Testamento, además de ideas religiosas contiene también pensamientos mitológicos, filosóficos, éticos, jurídicos, artísticos y políticos, y se ha prestado a infinidad de interpretaciones. Esencialmente promueve el monoteísmo, destacando la existencia de un único dios, al que llama Jehová (Yavé), un pueblo elegido, el judío, por lo que expresa una ideología étnica, así como la creencia en la vida de ultratumba que es común a todas las religiones.

La Biblia expresa la descomposición del comunismo primitivo y el surgimiento de una sociedad de clases esclavista. En el segundo milenio a.n.e. las tribus nómadas judías (mitológicamente la Biblia enumera doce tribus) eran politeístas, adoraban a varias deidades. En el siglo XIII a.n.e. estas tribus se adueñaron de Palestina, poblada entonces por campesinos semitas (de los que los judíos forman parte) sedentarios y empezaron entonces a centrarse en venerar a los dioses protectores de la agricultura. Al establecerse en un territorio y conslidarse el esclavismo y una primera forma de Estado, el politeísmo se convirtió en monoteísmo; de entre los varios dioses fueron progresivamente destacando uno, Jehová. Sin embargo, el Estado judío fue sometido por los Estados vecinos de la región. En el siglo VI a.n.e. fue dominado por Babilonia, al siglo siguiente por Persia y luego al de Alejandro Magno de Macedonia, hasta que finalmente claudicó bajo el Imperio romano en el siglo I a.n.e., que destruyeron el templo de Jerusalén, perdiendo su centro religioso. Según la Biblia, un mesías vendrá a redimir al pueblo judío oprimido.

Además del Antiguo Testamento, los cristianos consideran que el Nuevo Testamento forma parte de la Biblia, al que conceden incluso más importancia. Por eso los católicos, por ejemplo, no pueden leer el Antiguo Testamento sin un guía espiritual que les explique el verdadero significado de los mensajes allí contenidos. El cristianismo es una religión sincrética, es decir, que resume religiones anteriores ya existentes, especialmente la judía y su esperanza en el mesías. El Nuevo Testamento relata la vida de ese mesías, Jesucristo, el hombre-dios. A diferencia del Antiguo Testamento, refleja la profunda crisis del esclavismo en los padecimientos de la masas oprimidas, que esperan la salvación. El último libro del Nuevo Testamento es el Apocalipsis, escrito 68 años después de la muerte del mesías, un libro confuso y terrorífico que le representa como un monstruo con cuernos y siete ojos. Los cuatro Evangelios y las 21 Epístolas de los Apóstoles, forman parte integrante de la Biblia según los cristianos, y fueron escritos en el siglo II d.n.e. Pero las Epístolas no hablan apenas de Jesucristo, cuya vida, por el contrario, aparece reflejada en los Evangelios, narrando sus tres años de predicación con muy poco éxito, su crucifixión y posterior resurrección. No obstante, los Evangelios son una impostura porque fueron escritos cien años después de morir Jesucristo, por lo que no pudieron redactarlos quienes estuvieron al lado del mesías, como aparecen. Por lo demás, según el Evangelio, los únicos doce discípulos de Jesucristo estaban armados e hicieron varias veces uso de sus armas, por lo que se trataba, en realidad, de una de las sociedades secretas alzadas contra el esclavismo romano existentes entre los judíos en aquella época. Los primeros adeptos del cristianismo eran esclavos o trabajadores empobrecidos que luchaban por su emancipación. El cristianismo no expresa una ideología etnicista como el judaísmo, sino clasista. De ahí que, a diferencia del Islam, el cristianismo no se propagara rápidamente sino a lo largo de mucho tiempo, a lo largo del cual, cambió fuertemente su dogma. De ahí también que se trate de una religión cosmopolita no etnicista.

Bicameralismo

Es la división del parlamento en dos cámaras con facultades legislativas y judiciales.

El bicameralismo burgués surge históricamente en la fase ascendente del capitalismo por dos razones. Primero por una debilidad de la burguesía, que debe hacer concesiones a la aristocracia feudal, reservando una cámara legislativa para ella, la cámara baja, elegida por sufragio, y creando una segunda, el senado o cámara alta, para la aristocracia, de la que forma parte la nobleza por derecho propio. Segundo, el bicameralismo aparece también como elemento característico de los Estados federales, en el que una cámara representa a los ciudadanos y la otra a los Estados federados.

Además de competencias legislativas, las cámaras altas asumen facultades judiciales, convirtiéndose en tribunales que juzgan los grandes crímenes políticos.

Big-bang

Es una teoría cosmológica errónea de origen eclesiástico que postula la finitud del universo en el tiempo.

Esta absurda hipótesis la inventó el sacerdote belga George Lemaître en 1927 y ha sido divulgada por el Vaticano para demostrar la creación del cosmos a partir de la nada. Sostiene que la materia tiene un origen, que surgió de una especie de explosión a partir de la cual se expandió.

Actualmente está en boga entre los divulgadores burgueses de la ciencia, como George Gamow, que parten de supuestos erróneos, como que la gravedad es la única fuerza que opera en el espacio o de interpretaciones distorsionadas de la Ley de Hubble y el efecto Doppler. El desplazamiento al rojo de la luz que emiten las galaxias más lejanas no está relacionada sólo con la distancia y la velocidad, sino también con la temperatura y los campos que atraviesa en su camino, de tal manera que algunos quásares con un acusado desplazamiento al rojo, no están tan lejanos como parece, y a la inversa, objetos estelares con un pequeño desplazamiento están mucho más lejos de lo que dicho indicador establece.

La ciencia ha demostrado hace ya muchos años que el universo es infinito en el tiempo, que no tiene origen ni tendrá final, que está en un estado perpetuo de cambio. La materia no se crea ni se destruye, sólo se transforma; por lo tanto, es infinita, lo cual quiere decir que no tiene límites temporales, no tiene principio, ni tampoco tendrá ningún final, así como tampoco tiene límites espaciales, ni forma ninguna.

Biofotón

Es la radiación electromagnética que tiene su origen en la división celular.

Fue descubierta por el científico soviético Gurvitch, que obtuvo el Premio Stalin de ciencia en 1941 por este descubrimiento, que permite una detección no invasiva del cáncer.

Biología

Es la ciencia que estudia el origen y la evolución de los seres vivos.

La biología nace como disciplina científica en 1800 como consecuencia de la obra de tres autores ignorados: el británico Erasmo Darwin (el abuelo de Carlos), el alemán Gottfried Reinhold Treviranus (uno de los dos hermanos) y el francés Juan Bautista Lamarck. De los tres fundadores, la obra de este último es la más conocida.

El precedente inmediato de la Biología es la Historia Natural, que era una acumulación dispersa de conocimientos integrada dentro de la física y otras disciplinas equivalentes, como la geología. Para crear una nueva ciencia, Lamarck separa nítidamente la materia viva de la inerte, es decir, identifica un objeto del conocimiento autónomo, del que el hombre forma parte. Hasta entonces la ciencia no diferenciaba lo que llamaba reino mineral de los otros reinos (animales y plantas). Esa separación es lo que, además, permite que desde su mismo origen la biología sea esencialmente evolucionista.

Además, Lamarck sistematizó el cúmulo de conocimientos dispersos anteriores a la manera de Newton, calificando a la nueva ciencia de la misma manera como filosofía natural o teoría general. Estableció los principios básicos de la nueva ciencia, las leyes por las que se rige, e incluso propone un método de investigación. La Historia Natural que prevaleció hasta entonces era dispersa, propia de curiosos que coleccionaban y describían rarezas, entre ellas las deformidades y los monstruos. Lamarck sistematiza los conocimientos adquiridos, los ordena y clasifica. Incluso clasifica a los seres ya desaparecidos e identifica los fósiles.

Biometría

Es una aplicación estadística a la genética que se inició en Inglaterra a comienzos del siglo XX sobre la base de una concepción atomística y combinatoria de los genes.

A finales del siglo XIX Galton comenzó a introducir una explicación seudomatemática de algunos fenómenos hereditarios para sostener sus tesis eugenésicas, con ayuda de Parsons, una línea que posteriormente continuó con el auge del mendelismo, a pesar de que inicialmente ambos, mendelistas y biometristas, estaban aparentemente enfrentados. No obstante, su oposición era por puras cuestiones secundarias. En el fondo ambas corrientes compartían, entre otras cosas, una concepción de los genes como entidades matemáticas de cálculo que se modifican al azar. Sobre dicha base se crearon modelos estadísticos con los que trataron de explicar la evolución de las especies, el más conocido de los cuales es la teoría sintética propuesta por Fisher, Haldane y Sewall Wright.

Hoy esa errónea concepción combinatoria de los genes se sigue mantiendo, al concebirlos como unidades en las que está depositada la información con la que elaboran las proteínas y que se transmiten invariablemente, salvo mutaciones aleatorias, de una generación a otra.

Biopiratería

Es el registro de sustancias org´nicas y semillas utilizadas por poblaciones aborígenes con fines medicinales y alimentrarios por universidades y centros de investigación.

La biopiratería es un expolio y una falsificación. Los laboratorios de las multinacionales farmacéuticas y agroalimentarias envían exploradores para apoderarse de los remedios terapéuticos tradicionales de las poblaciones nativas de ´frica, Asia y Latinoamérica, que luego patentan y comercializan como si fueran descubrimientos originales y propios.

Bit

Es cada uno de los dos únicos estados posibles que puede tomar un conjunto.

Es característico del álgebra booleana, donde representa el mínimo par de elementos en que se puede descomponer cualquier sistema digital, por lo que se utiliza para medir la cantidad de información contenida en un mensaje. Un determinado número de estados posibles asociados a un proceso se puede descomponer en un número de alternativas o elecciones binarias igual al logaritmo en base dos del número de estados.

Blanquismo

Fue una corriente francesa que surgió en los orígenes del movimiento obrero que sustituyó la participación de las masas en la revolución por la actividad de un reducido grupo de conspiradores aguerridos.

Se basó en los escritos del revolucionario francés Luis Augusto Blanqui (1805-1882), un heredero de los babuvistas que tuvo mucha influencia tanto entre los bakuninistas como en la formación del Partido Socialista en su país. El blanquismo ignora que es imposible la revolución sin las masas, que ningún partido ni organización puede sustituir la intervención de las masas, si bien tampoco es posible que las masas lleguen a la revolución sin una vanguardia surgida de su seno que las encabece en su lucha.

No obstante sus graves errores, con los que ha pasado a la historia del movimiento obrero de manera peyorativa, Blanqui es una figura extraordinaria del movimiento obrero francés, un dirigente reconocido del proletariado parisino, por lo que pasó encarcelado 37 años de su vida. En 1822, cuando sólo era un adolescente de 17 años, se afilió a una sociedad clandestina de conspiradores, La Carbonaria, fundada por Felipe Buonarroti que tenía como objetivo el restablecimiento de la República en Francia. Se moviliza, lo que le cuesta dos sablazos en 1927 y un agujero de bala en el cuello dos años después, además de su primera detención. La idea no es nada sin la acción, era su consigna de entonces. Durante la insurrección de 1830 se le ve por las calles de París con el fusil al hombro junto a los obreros. Funda la sociedad republicana Los amigos del pueblo y le detienen de nuevo varias veces, hasta que en 1839 recibe su primera pena de muerte por alzarse en armas con otra sociedad secreta. Le conmutan la pena por cadena perpetua y le encierran en aislamiento en el terrible presidio de Mont-Saint-Michel, donde los más abnegados revolucionarios se habían suicidado o quedaron irreversiblemente trastornados. Él no arroja la toalla; resiste, animado por una inquebrantable confianza en su clase.

La revolución de 1848 le libera. El pueblo de París asalta el Parlamento y pide que Blanqui suba a la tribuna pero, pasada la primera ola revolucionaria, vuelve a la clandestinidad; es el más buscado, logran detenerle e ingresa en la prisión de Vincennes, intenta fugarse y le trasladan a la de Córcega. Es liberado en 1859 y vuelve a la clandestinidad, desde donde crea una poderosa organización, y se repite la situación: le detienen, le condenan, se fuga, sale al exilio y regresa a París a continuar la lucha. El 12 de enero de 1870 los blanquistas organizan una manifestación de más de 100.000 obreros armados para protestar por el asesinato de un periodista por orden de Napoleón III. Seis meses después estalla la Comuna de París que derroca al emperador; los blanquistas son la mayoría de la Guardia Nacional, la fuerza de choque del proletariado revolucionario. La contarrevolución le busca porque no quiere que la insurrección tenga una dirección de prestigio, que sólo Blanqui puede prestar. Sin estar presente en su juicio, le condenan a muerte mientras absuelven a todos los demás. El 17 de marzo de 1871 le detienen y le encierran en secreto en un fortín. Esa misma noche estalla la insurrección, que nace sin cabeza, con el anciano Blanqui preso de por vida, vigilado día y noche por una guardia especial que le impide dormir.

Desde 1877 una gran campaña entre los obreros parisinos exige la liberación de su dirigente más apreciado. Deciden presentarle candidato a las elecciones y, un inelegible como Blanqui, resulta elegido diputado por Burdeos. La presión popular logra que el 10 de junio de 1879 sea liberado. Muy enfermo, Blanqui recorre Francia de un extremo al otro pronunciando conferencias. Habla en voz baja pero no ha perdido fuerza, sigue lleno de entusiasmo, como si 37 años de cárcel no hubieran mellado su afilado verbo. Con 76 años pero íntegro, muere el día de año nuevo de 1881; cuatro días después su funeral reúne a 100.000 obreros que desfilan desde su casa al cementerio en medio de una emoción silenciosa y tensa. La policía y la tropa se declaran en estado de alerta.

Blanqui era un hombre de acción, un jefe de la época tempestuosa, como le definió Stalin. Un dirigente obrero decidido que basaba su lucha en un instinto de clase muy primario. Le faltaba la teoría, el conocimiento, la ciencia marxista, aún muy poco extendida, que él debía suplir por nociones muy rudimentarias, la mayor parte de las cuales tomaba de la propia burguesía, como era frecuente en todas las corrientes premarxistas del movimiento obrero. Pero Blanqui estaba muy por encima de todas esas corrientes y no se podía llegar más allá de lo que él alcanzó, sin dominar el marxismo. Sus limitaciones son las de cualquier revolucionario que desconoce la teoría revolucionaria.

Su mayor deficiencia es que negaba la lucha de clases. En 1832 declaró que existía una guerra a muerte entre las clases, pero carecía de una idea precisa de lo que es una clase social, que él sustituía por las nociones vagas de ricos y pobres. Por tanto tampoco comprendía la lucha de clases como el motor de la historia porque su materialismo venía prestado del siglo XVIII y se fundamentaba en la idea de pueblo, integrado por aquellos que viven de su trabajo, de que el capital es la usura y de que los males sociales derivan de la violencia, la ignorancia, la resignación o la credulidad. Como todos los ilustrados del siglo XVIII cree firmemente en el papel bienhechor de la educación, de cuya generalización debe surgir el comunismo. Al igual que los anarquistas, su crítica al capitalismo es más moral que científica, ya que se centra en el mito de la justicia y el rechazo de la religión.

Los blanquistas menospreciaban las reivindicaciones inmediatas de los obreros porque para ellos la cuestión central era el asalto al poder, que creían poder conquistar con un golpe de mano, sin el apoyo de las masas y sin un aprendizaje previo de éstas que comienza por sus intereses más primarios. Por eso se mantuvieron al margen de la I Internacional, a la que despreciaban considerándola como reformista y puramente sindical. Cuando asistieron a uno de sus Congresos, organizaron un verdadero escándalo y tuvieron que ser expulsados a golpes.

Otro grave error blanquista, que se trasladará al socialismo francés, es el nacionalismo. El 7 de setiembre de 1870, en plena guerra entre Francia y Prusia, Blanqui fundó un diario titulado La patria en peligro que en su primer número ofrecía al gobierno su concurso más enérgico y más absoluto.

Durante la Comuna los blanquistas debieron aprender otra dura lección: no se trataba de apoderarse del Estado burgués sino de destruirlo. Desde lejos, Marx lo comprendió claramente y eso le permitió elaborar su teoría de la dictadura el proletariado.

No se debe confundir a Luis Augusto Blanqui con el socialista reformista francés Luis Blanc que vivió en la misma época y fue ministro en un gobierno burgués tras la revolución de 1848.

Blasfemia

En el cristianismo, es la ofensa dirigida a dios, a la virgen o a los santos.

Hay dos tipos de blasfemias. La enunciativa es la que niega a dios algunas de las perfecciones que se le suponen; la imprecativa es el insulto o la injuria que se le dirije, de palabra o de obra, tal como escupir sobre la imágenes.

En el feudalismo, a causa de la unión del Estado y la Iglesia, la blasfemia era un crimen que se castigaba con la mordaza, consistente en pasear públicamente al delincuente con la lengua atada a un hierro o un palo. Otras veces se le agujereaba la lengua con un clavo, se le cortaba, se le azotaba o se le marcaban los labios con un hierro incandescente.

Aún hoy día, la blasfemia es uno de los actos más corrientes en los países católicos, como una manifiestación espontánea de rebelión contra la jerarquía católica, que ha desempeñado siempre un papel fudamental en la represión de las masas oprimidas, hasta el punto de que blasfemias de todo tipo se han incorporado al lenguaje usual. Por el contrario, apenas se conoce la blasfemia en los países protestantes.

En España fue un delito hasta 1978, año en el que fue sustituida por las ofensas a la religión.

Blaverismo

Es un movimiento fascista surgido en Valencia durante la transición política que se caracteriza por su anticatalanismo.

Desde la Edad Media, la bandera de la ciudad de Valencia porta un franja azul, denominada ‘blava’ en catalán, que la diferencia de la bandera nacional catalana. Durante la transición, para contrarrestar la influencia de las fuerzas progresistas en Valencia, que eran catalanistas, los caciques fascistas locales desencadenaron una agresiva campaña política sobre una supuesta identidad local que no sólo era distinta a la catala sino opuesta a ella, especialmente en lo que al idioma respecta.

En la actualidad este tipo de concepciones fascistas son ampliamente dominantes en Valencia.

Boicot

Es unos de los métodos más importantes de lucha contra la burguesía, que consiste en la negativa popular a participar en sus instituciones a fin de lograr su aislamiento social y político.

Las campañas de boicot a las elecciones legislativas o municipales son un formidable instrumento de presión que contribuye a socavar la credibilidad de los órganos políticos del Estado burgués, fomenta el vacío a su alrededor y desarrolla entre las masas formas propias y originales de organización, fuera de la influencia de la burguesía. En combinación con la huelga, las campañas de boicot a los productos o servicios de una empresa, son un importante medio por medio del cual el pueblo ayuda a los trabajadores en lucha, extiende la solidaridad y promueve la unidad.

El boicot es un instrumento de lucha muy eficaz porque sólo exige una actitud pasiva por parte del pueblo pero, sin embargo, debe encuadrarse dentro de una extensa campaña de agitación.

Bolchevismo

Fue una corriente del Partido Socialdemócrata ruso encabezada por Lenin que se separó tras el II Congreso celebrado en 1903 iniciando la formación de los nuevos partidos comunistas en todo el mundo.

Es sinónimo de comunismo y expresa la aportación de Lenin al marxismo, desarrollada para tomar en consideración los cambios sobrevenidos en el capitalismo tras la aparición del imperialismo. Además del propio análisis del imperialismo, la otra aportación fundamental de Lenin concierne al propio partido comunista, a su organización, su papel de vanguardia y su funcionamiento interno.

El II Congreso del Partido Obrero Social-Demócrata dividió al movimiento obrero ruso en dos facciones irreconciliables: mencheviques y bolcheviques, de modo que el bolchevismo no significa más que la lucha irreconciliable contra el oportunismo. Los oportunistas, por el contrario, siempre hablan de unidad, de superación de las divergencias y de discusión amistosa, calificando de sectarios, dogmáticos e intransigentes a los comunistas. Para ellos entre los comunistas y los liquidadores no hay más que pequeñas diferencias, mínimas. Es un gravísimo error: entre los comunistas y los oportunistas de toda especie hay un abismo y, en consecuencia, hay que plantearles una batalla frontal. Esta cuestión tiene una enorme trascendencia en la etapa actual imperialista que atravesamos, porque es ella la que ha creado toda esa corriente desviacionista que ha llevado al desastre a los países socialistas y a muchas organizaciones revolucionarias de todo el mundo a la bancarrota.

Por pequeñas diferencias Lenin se separó de los mencheviques en 1903; aparentemente no había ninguna diferencia de programa, ideología o principios. En aquel Congreso sólo se discutía la manera de incorporarse al Partido obrero, bien individual, bien colectivamente, cuestión que llevó nada menos que ocho sesiones enteras de debate. No se discutió ningún tema ideológico, de programa o de principios, sino sólo los estatutos y, dentro de ellos, sólo el artículo primero. Las diferencias eran entonces insignificantes pero, catorce años después, mientras los mencheviques estaban en el gobierno, los bolcheviques preperaban la revolución contra ellos.

Bolsa

Es el mercado donde se conciertan las transacciones de acciones y obligaciones.

La cotización de los títulos de valor se halla sometida a frecuentes oscilaciones en función de la demanda y la oferta -que se producen espontáneamente-, de los cambios en la magnitud del dividendo y del tipo de interés. Las grandes fluctuaciones en la cotización de los títulos de valor se hallan condicionadas por el carácter cíclico de la producción capitalista: en un período de auge de la producción industrial, la cotización de las acciones se eleva, mientras que en los períodos de crisis o depresión industrial, baja. No es raro que tales fluctuaciones obedezcan a rumores falsos puestos en circulación por los jugadores de bolsa u otras personas. Esto hace posible la especulación, sobre todo con las operaciones a plazo, durante el cual se registra el alza o la baja del curso de las acciones de tales o cuales empresas.

En la Bolsa de valores, el papel principal corresponde a los grandes capitalistas y a los fondos de inversión, quienes se enriquecen arruinando a los accionistas de tipo medio, y, sobre todo, pequeños. Mal informados de la situación, los pequeños accionistas venden sus acciones a precios ínfimos durante las conmociones bursátiles. La especulación bursátil contribuye a la centralización del capital, al enriquecimiento del gran capital monopolista, provoca la ruina de los accionistas de tipo medio y pequeños y agrava las contradiciones de la sociedad capitalista.

Bonapartismo

Es un régimen político capitalista aparentemente situado por encima del proletariado y la burguesía y que a veces logra, temporalmente, ese estado a causa de un equilibrio en la lucha de clases.

Fueron situaciones históricas propias de la época de ascenso del capitalismo. El bonapartismo fue un régimen de excepción porque todo Estado, como decía Engels, no es más que el poder organizado conjunto de las clases poseedoras, de los terratenientes y de los capitalistas, dirigido contra las clases explotadas, los campesinos y los obreros. Sin embargo, hay momentos históricos en los que el Estado parece independizarse de la sociedad, como si hubiera logrado situarse por encima de las clases sociales y de sus luchas. En esas breves etapas, decía Engels, el Estado burgués se parece al viejo absolutismo feudal, pues si allí existió un equilibrio de fuerzas entre la nobleza y la burguesía, aquí se da esa misma situación entre el proletariado y la burguesía. En el bonapartismo, continúa Engels, el verdadero poder gubernamental se encuentra en una casta particular de oficiales y de funcionarios, algo similar al poder burocrático.

Fue característico de Francia tras la revolución de 1848, cuando Luis Bonaparte, luego Napoleón III, ascendió al poder, y en Prusia por aquellas mismas fechas, regímenes que se descompusieron en medio de grandes escándalos de corrupción, lo que indicaba que esa casta burocrática se había aburguesado, se había pasado a los negocios capitalistas, porque el capital rendía mejores frutos que el cargo. Engels describió de la siguiente forma la situación en Francia tras la revolución de 1848: Si el proletariado no estaba todavía en condiciones de gobernar a Francia, la burguesía ya no podía seguir gobernándola. Por lo menos en aquel momento, en que su mayoría era todavía de tendencia monárquica y se hallaba dividida en tres partidos dinásticos y otros republicanos. Sus discordias intestinas permitieron al aventurero Luis Bonaparte apoderarse de todos los puestos de mando -ejército, policía, aparato administrativo- y hacer saltar el 2 de diciembre de 1851 el último baluarte de la burguesía: la Asamblea Nacional. Así comenzó el Segundo Imperio, la explotación de Francia por una cuadrilla de aventureros políticos y financieros, pero también, al mismo tiempo, un desarrollo industrial como jamás hubiera podido concebirse bajo el sistema mezquino y asustadizo de Luis Felipe, en que la dominación exclusiva se hallaba en manos de un pequeño sector de la gran burguesía. Luis Bonaparte quitó a los capitalistas el poder político con el pretexto de defenderles, de defender a los burgueses contra los obreros y, por otra parte, a éstos contra la burguesía; pero a cambio de ello, su régimen estimuló la especulación y las actividades industriales; en una palabra, el auge y el enriquecimiento de toda la burguesía en proporciones hasta entonces desconocidos. Cierto es que fueron todavía mayores las proporciones en que se desarrollaron la corrupción y el robo en masa, que pululaban en torno a la Corte imperial y se llevaban buenos dividendos de este enriqecimiento.

Booleano

Es un álgebra abstracta desarrollada por el matemático irlandés George Boole (1815-1864).

Boole investigó la teoría de los números y el cálculo de probabilidades, pero su nombre está unido a un tipo especial de álgebra de tipo dialéctico que sólo opera con dos pares de números opuestos, el cero y el uno, que ha permitido una máxima atomización de la lógica formal y su posterior aplicación a la construcción de ordenadores y circuitos electrónicos. Cualquier cálculo complejo puede descomponerse en sólo dos elementos.

En álgebra elemental las incógnitas, aunque se representan por letras, son en realidad números. Boole las generalizó como símbolos arbitrarios que se combinan de acuerdo con ciertas operaciones previamente definidas, fusionando de ese modo la lógica con el álgebra. De ese modo la matemática alcanzó un enorme grado de abstracción, en la que los símbolos y las operaciones con ellos están desprovistos de significación, y se analizan desde un punto de vista puramente formal.

Es sinónimo de binario y digital, así como opuesto a analógico.

Boulangerismo

Es un movimiento demagógico, chovinista y populista surgido en Francia a finales del siglo XIX que provocó un enorme desconcierto en el movimiento obrero francés.

La expresión deriva del general Boulanger, que promovió una reforma del ejército y la defensa de los derechos de los soldados. Luego se declaró partidario de una política revanchista contra Alemania, que había derrotado a Francia en la guerra de 1871. Logró aglutinar la simpatías de los enemigos de la III República, como los bonapartistas y los monárquicos, promoviendo una reforma favorable al poder ejecutivo. En medio de grandes escándalos de corrupción de la clase política, los demagogos como Boulanger tenían la puertas abiertas. Fue elegido diputado y llegó a a amenazar con un golpe de Estado que jamás se atrevió a organizar. Cuando el gobierno intentó detenerle, huyó a Bruselas y desmoralizó a sus seguidores. En 1889 fue condenado por traición y dos años más tarde se suicidó en Bruselas sobre la tumba de su amante.

Aunque Boulanger tuvo muy pocos partidarios en el movimiento obrero, entre ellos algunos blanquistas, sí creó entre los posibilistas una corriente en sentido contrario, favorable a la III República que suscitó rechazo entre el proletariado.

Bozal

Es el esclavo negro recién capturado y traído de África al que todavía el amo no había podido domesticar y se negaba a obedecer y trabajar.

Por el contrario, el negro ladino era aquel más dócil que ya hablaba el castellano. Sin embargo, por su mayor experiencia, los ladinos huían y se convertían en cimarrones, por lo que los negreros no permitían que los bozales se mezclaran con ellos.

Bracero

Es el proletario que trabaja las tierras pertenecientes a un hacendado o latifundista.

Sinónimo de jornalero. La diferencia con el asalariado fabril es que su trabajo carece de continuidad; depende de las tareas agrícolas, que son estacionales, así como del reclutamiento que cotidianamente hace el terrateniente entre los obreros parados del campo. Por eso su remuneración tampoco se denomina salario, sino jornal, aunque tiene la misma naturaleza.

Bsd

Es una patente sobre sistemas operativos y programas informáticos que, a diferencia de Gnu no sólo permite utilizarlos, sino también modificarlos y registrarlos como propios.

Bucanero

Era un habitante de la isla de La Española, actual Haití y República Dominicana, que se dedicaba a cazar vacas y cerdos salvajes para ahumar la carne y venderla a los buques que navegaban por el mar Caribe.

Cuando los colonialistas españolas invadieron la isla, exterminaron a los animales en que se basaba el comercio de los isleños. Tuvieron que dedicarse a la piratería, sobre todo contra los españoles.

Budismo

Es una religión que promueve el aislamiento personal y la indiferencia del creyente por los problemas del mundo, la eliminación de sus sufrimientos a través de la renuncia a todos los deseos hasta llegar al nirvana, la suprema iluminación.

Apareció en el siglo VI a.n.e. en la India cuando se estaba destruyendo el régimen de comunidad primitiva y se constituían los Estados clasistas, dio expresión a la protesta de las masas del pueblo contra la religión brahmánica, contra las diferencias de casta consagradas por dicha religión, contra los complicados ritos de adoración a los dioses y contra los sacrificios cruentos. Buscaba la liberación de los sufrimientos no en las transformaciones sociales sino en el perfeccionamiento moral al que ha de llegar el hombre apartándose de la vida, sumiéndose en el nirvana.

Su punto de partida es la leyenda acerca del príncipe hindú Gautama (o Sidarta), que abandonó a su familia y se hizo ermitaño para buscar cómo liberar a la humanidad de sus sufrimientos. A los siete años encontró la solución y se convirtió en Buda (iluminado o despierto), predicando durante cuarenta años su doctrina y creando comunidades monásticas por todas partes. Buda negó la existencia de un dios creador, rechazó la religión de los Vedas, pero tomó de ellos la doctrina de las rencarnaciones (sansara) y de la recompensa (karma). Indicaba sólo que las nuevas encarnaciones no dependen de que se pertenezca a una u otra casta ni de los sacrificios cruentos, sino de los actos buenos y malos del individuo.

Al principio (siglo III a I a.n.e.), las ideas de Buda acerca de la salvación se fundamentaban en la doctrina del mundo y de la persona humana vistos como corriente de elementos de materia y conciencia -djarma- que se suceden unos a otros. Según esta doctrina, el camino de la salvación consiste en aplastar la intranquilidad del djarma. En el siglo I n.e. se escindió en dos ramas, hinayana (pequeña vía hacia la salvación) y mahayana (gran vía hacia la salvación). La religión budista adquiere un carácter completamente distinto y también cambia el contenido filosófico del budismo. La simple veneración de la memoria del maestro es sustituida por el culto a Buda divinizado. El hinayana considera que la via hacia la salvación es el alejamiento del mundo y la vida monástica. Por el contrario, el mahayana busca la salvación tanto para los monjes como para los laicos. En contraposición a los filósofos hinayanistas, que consideraban reales los djarmas materiales y psíquicos, los filósofos mahayanistas procuran demostrar que los djarmas no son reales ni lo es el mundo todo.

La doctrina sobre la irrealidad de los djarmas o sobre la shuniata (vacío) fue fundamentada por Nagardzhima (siglo II). Entre todas las sutras mahayanistas, los tratados de Nagardzhima se distinguían por el rigor lógico de la demostración, y por la consecuencia de su estructura. El racionalismo de Nagardzhima sirvió de punto de partida para el desarrollo de la lógica budista. La salvación del hombre se hizo depender de la gracia divina, que se puede impetrar con la repetición de los sagrados sutras. Esta última corriente es la que ha permitido al budismo extenderse fuera de la India, desarrollando diversas corrientes. La doctrina de Nagardzhima sobre la irrealidad del pensamiento conceptual y acerca del conocimiento intuitivo absoluto se convirtió en fundamento de posteriores escuelas idealistas (madjiamika, vidzhnianabada), del budismo tantrista y hasta del budismo zen. En la actualidad, los partidarios del budismo subrayan el carácter racionalista y ateo de la doctrina. En el fondo, sin embargo, sirven de propaganda a la religión budista modernizada.

En el siglo VI el budismo entró en crisis con la decadencia del esclavismo y el fraccionamiento feudal en la India, trasladándose a otros países de Asia. A Tibet y Mongolia llegó en el siglo XII adoptando la forma de lamaísmo sobre la base del mahayana, que considera a los lamas como reencarnaciones del mismo dios, dioses vivos. Con el paso del tiempo el lamaísmo ha introducido un culto más complejo en el budismo, los rezos y conjuros, sacrificios rituales así como dogmas absurdos acerca de la santidad de algunos animales o los espíritus de la montañas.

Actualmente el budismo está difundido en Japón, China, Nepal, Birmania y otros países. En algunos países asiáticos, como Laos, Kampuchea y Tailandia, es la religión oficial del Estado, sus presidentes dirigen la Iglesia budista y el número de monjes es exhorbitante; en Kampuchea uno de cada veinte habitantes es monje; los monjes dirigen las escuelas y universidades, compuestas también casi todas de monjes.

El budismo Zen es una de las corrientes del budismo moderno. Surgió en China, en el siglo VI; su base estriba en la representación de una esencia única de Buda y todos los seres, en la representación del camino natural, tao, que es superior a todos los métodos teóricos. A diferencia de otras escuelas, el budismo zen pregona la lucidez instantánea (satori). El irracionalismo y el intuicionismo del budismo zen despertaron el interés de los filósofos burgueses de Europa occidental y americanos, sobre todo durante los años sesenta del siglo XX.

El imperialismo ha promovido el budismo invirtiendo grandes recursos, especialmente con el Dalai Lama, ya que es un poderoso instrumento para alejar a las masas de la lucha contra el neocolonialismo. Sin embargo, en contra de sus propias doctrinas religiosas, en ciertos países algunos monjes budistas han sostenido numerosas luchas antimperialistas y se han manifiestado por el desarme y la coexistencia pacífica.

Bujarinismo

Es una tendencia revisionista surgida dentro del Partido bolchevique que representaba los intereses de la burguesía campesina en el momento de proceder a la colectivización en 1928.

Su máximo exponente fue Nicolás Bujarin (1888-1938) cuyas divergencias con el Partido bolchevique oscilaron siempre desde el izquierdismo al derechismo. Esas divergencias comenzaron en 1915, al rechazar Bujarin el programa mínimo democrático del Partido, especialmente el derecho de autodeterminación de las nacionalidades. Lenin expuso entonces que los errores de Bujarin provenían de una errónea concepción del Estado de tipo anarcosindicalista. Bujarin ya expresó entonces una concepción estrecha de la democracia, a lo que Lenin replicó afirmando que no se podía hacer de ella un fetiche. Aunque aparentemente izquierdistas, la tesis de Bujarin eran las mismas de Kautski y contra ambos escribiría Lenin su conocida obra El Estado y la revolución.

Bujarin mantuvo también una equivocada concepción del imperialismo, en la que seguía algunas de la tesis de Hilferding, como la capacidad de los monopolios para organizar la economía capitalista y evitar las crisis que, según Bujarin, se transfieren al exterior en forma de guerras. Bujarin desconectó siempre estas guerras imperialistas de la guerra civil, de la lucha de clases en el interior. No aceptó la consigna bolchevique de guerra civil frente a la guerra imperialista y sus tesis para el exterior nunca tenían nada tienen que ver con las que planteaba para el interior de cada país. Según él, no es en la lucha de clases sino en la esfera internacional donde hay que combatir contra el capitalismo. Contra estas posiciones ideológicas Lenin escribió Acerca de la naciente tendencia del economismo imperialista. Esta errónea concepción de Bujarin se pone de manifiesto otra vez con su oposición a la firma del Tratado de Brest-Litovsk en 1918. Según él debía sacrificarse la Revolución de Octubre en beneficio de una próxima revolución internacional. Si los imperialistas continuaban la guerra contra la Rusia revolucionaria, los obreros se levantarían contra sus respectivos gobiernos y estallaría la revolución mundial. Quizá en interés de esa misma revolución Bujarin trató de eliminar a Lenin de la dirección del Partido y se confabuló con los eseristas de izquierda mientras éstos preparaban la detención de Lenin y la formación de una gobierno conjunto entre los bujarinistas y los eseristas.

Tres años después, en 1920 Bujarin vuelve a enfrentarse a la dirección del Partido al repoducirse sus tesis anarcosindicalistas durante el debate sobre los sindicatos soviéticos. Sus concepciones del Estado socialista le conducían, en última instancia, a revocar también el papel dirigente del Partido, a preconizar el seguidismo respecto al movimento de masas. Bujarin manipuló las tesis de Engels sobre la dicotomía gobierno de los hombres frente a administración de las cosas, sacando la dirección de la política económica del gobierno central y entregándolas a los sindicatos como método para acabar con el Estado. Para criticar sus errores Lenin escribió Una vez más acerca de los sindicatos, el momento actual y los errores de los camaradas Trotski y Bujarin.

En el debate mantenido con la dirección del Partido bolchevique en 1928 sobre la industrialización se reprodujo el debate de Brest-Litovsk. Stalin afirmó que estaba en cuestión no sólo la construcción del socialismo, sino el mantenimiento de la independencia del país, porque era inminente una agresión imperialista contra la Unión Soviética. La salida era la colectivizacion y la industrialización. Bujarin estaba de acuerdo con el riesgo inminente de resión, pero no estaba de acuerdo con la alternativa: lo que había que hacer era explotar el papel revolucionario de los pueblos de Asia. Esta era precisamente la variante respecto al debate acerca de la paz de Brest-Litovsk: Bujarin había llegado a describir el proceso de la revolución mundial como una conquista de las ciudades a partir del campo, de las metrópolis a partir de las colonias, fórmula que fue retomada en China durante la Revolución cultural por Lin Piao. Según Bujarin, el Tercer Mundo es un reducto agrario poblado de campesinos en el que no existe lucha de clases: Allí, afirmaba Bujarin, no existe el proletariado; las condiciones necesarias para la transformación de la revolución campesina democrática en revolución socalista no existen. Esas condiciones tienen que llegar de fuera, del proletariado de las metrópolis. La lucha mundial está condicionada por los centenares de millones de invididuos de la población mundial, que son la fuerza decisiva y son campesinos. Pero las tesis de Bujarin, como ya había advertido Lenin, conducen a la apología del imperialismo: las masas campesinas del Tercer Mundo deben ser guiadas por los obreros de las metrópolis, esto es, una variante del socialimperialismo.

Esas tesis bujarinistas se reprodujeron en el debate sobre la colectivización de 1928, cuando trató de convertir a los campesinos en el eje del socialismo y, especialmente, a la burguesía campesina, enriquecida por la Nueva Política Económica, que para él no era una fase transitoria sino el socialismo mismo. Se declaró partidario de dejar actuar libremente a las fuerzas del mercado, sobre las que no se puede intervenir, y mucho menos dirigir. Se desprende de aquí, lógicamente, que la planificación no tiene ningún sentido, aunque Bujarin sólo se expresa en contra de la planificación centralizada.

Bujarin manifestó siempre una tendencia conciliadora hacia la socialdemocracia, lo que resultó especialmente grave en el VI Congreso de la Internacional Comunsta, celebrado en 1928 bajo su presidencia. Se reconoció partidario de la unidad de la clase obrera, insistiendo en no embarcarse en una línea sectaria que conduciría al aislamiento de los partidos comunistas. La definición de la socialdemocracia como socialfascismo le parecía sumamente peligrosa. En su informe partía de que los partidos socialdemócratas de Europa y los sindicatos influidos por ellos agrupaban a la inmensa mayoría de los obreros europeos. Por ello se niega a considerar a estas organizaciones como socialfascistas y a denunciarlas como enemigo principal dentro del movimiento obrero.

Como decía Lenin, Bujarin era un ecléctico en el que aparecen entremezcladas muchas concepciones dispersas del mas variado origen, incluso verdaderamente contradictorias. En su pensamiento aparecen desconectados acontecimientos que en la realidad tienen una íntima vinculación, lo que le permite defender una tesis para acabar inmediatamente defendiendo la contraria. El fondo reaccionario de las concepciones de Bujarin aparece bien envuelto bajo múltiples ropajes izquierdistas que no resulta fácil desentrañar, especialmente si se enjuician sus escritos fuera del contexto político en el que fueron concebidos.

Bullonismo

Es la política económica mercantilista que promueve la acumulación de metales preciosos.

La expresión proviene del inglés bullon (lingote de oro). Es un mercantilismo arcaico que concibe la riqueza como una acumulación de metales preciosos. También es conocido como metalismo o teoría cuantitativa del dinero, que no permite la emisión de papel moneda libremente por los bancos centrales, ya que el dinero nominal debe reflejar exactamente las reservas en metales preciosos que lo respaldan, a fin de impedir la inflación.

Fue la política económica de la monarquía hispana durante el Antiguo Régimen, especialmente durante los Habsburgo (siglos XVI y XVII), que tenían una obsesión reglamentista por el control de los metales preciosos que se extraían de América. Intentaron impedir las fugas de oro y plata al extranjero, estableciendo aranceles elevados para evitar las importaciones, lo que contribuyó aún más a la inflación.

Los economistas españoles de la época, agrupados en la denominación arbitrismo, eran bullonistas. Consideraban el dinero como una mercancía más cuyo valor viene dado por su escasez o abundancia relativa. Surge así la teoría cuantitativa del dinero en la que son pioneros los autores de la Escuela de Salamanca, Martín de Azpilicueta (1493-1586) y Tomás de Mercado. Eran proteccionistas. Se trataba de vender mucho y caro y comprar poco y barato, de proteger la economía nacional evitando la competencia exterior.

Burguesía

Es la clase dominante en la sociedad capitalista porque es propietaria de los medios de producción, lo que le permite vivir y acumular capital a costa de explotar el trabajo asalariado.

En cuanto clase, la burguesía surge históricamente de las entrañas del feudalismo durante el período de acumulación originaria del capital, tras desposeer de sus medios de producción a los productores directos y convertirlos en obreros asalariados. Después, la plusvalía generada por el trabajo no retribuido del obrero se convierte en la fuente de los ingresos de la burguesía y en el factor de acumulación de sus riquezas.

La burguesía y el proletariado son las clases fundamentales de la sociedad capitalista. El objetivo de la burguesía estriba en obtener gratuitamente un máximo de plusvalía con un mínimo de capital desembolsado, explotando por todos los medios el trabajo asalariado. Es por eso que entre la burguesía y el proletariado existen contradicciones antagónicas, irreconciliables; sus intereses son radicalmente opuestos, lo que provoca la lucha del proletariado contra la burguesía por el establecimiento de la dictadura de la clase obrera, por la liquidación de la propiedad capitalista y por la instauración de la propiedad socialista sobre los medios de producción.

A causa de la anarquía capitalista y de la competencia, los diversos elementos que componen la burguesía están, a su vez, enfrentados entre sí, aunque se presenten unidos ante las masas oprimidas paa ofrecer imagen de fuerza.

Burguesía compradora

Es aquella parte de la burguesía de los países coloniales que es cómplice de los imperialistas en el sometimiento de su propio país y actúa como intermediaria para que los capitalistas extranjeros puedan saquear sus riquezas.

La expresión fue acuñada por primera vez por Mao Zedong en los años veinte del siglo XX cuando explicó el papel que las distintas clases sociales jugaban entonces en China. El concepto aún es válido en los países semicoloniales y dependientes en los que sigue pendiente la liberación nacional y en los que esta parte de la burguesía es uno de los mayores enemigos de la revolución.

Burguesía nacional

Es aquella parte de la burguesía de los países coloniales que está enfrentada al imperialismo y lucha por la emancipación nacional de su país.

En el pasado esta parte de la burguesía tuvo una gran importancia dentro del conjunto de fuerzas antimperialistas con las que los revolucionarios podían contar para agruparlas en la lucha contra el enemigo principal. Aunque aún es posible disponer del apoyo de sectores sociales de esta naturaleza en algunos países semidependientes, su importancia es cada vez menor. En última instancia, a la burguesía le preocupa fundamentalmente su capital, mientras que la suerte de su país es algo secundario para ella. Por eso es una fuerza muy vacilante y no merece mucha confianza. A medida que se agudiza la lucha de clases en el interior del país, la burguesía nacional empieza a oscilar hacia el imperialismo y la reacción interior. Pero en cualquier caso, aunque no se puedan establecer lazos sólidos con ella, el partido comunista debe tener en cuenta los enfrentamientos de la buguesía nacional con otros sectores de la burguesía para trazar su táctica y, en definitiva, tarde o temprano, debe combatir a la burguesía cualquiera que sea su naturaleza. Para ello es imprescindible mantener la independencia política y ponerse a la cabeza de la lucha de liberación nacional.

En muchos países dependientes la burguesía nacional lucha contra unos imperialistas aliándose con imperialistas de otros países. Por eso el partido comunista debe prestar mucha atención a este tipo de subterfugios y combatir a todos los imperialistas sin tregua.

La táctica de la burguesía nacional es especialmente perniciosa porque, con la excusa de la emancipación nacional, trata de arrastrar al proletariado tras de sí y embaucarlo en sus propias redes. En su demagogia nacionalista pretende amortiguar la lucha de clases poniendo por encima unos supuestos intreses de toda la nación y apelando al patriotismo de la clase obrera. Por eso decían Marx y Engels que el proletariado de cada país debe acabar en primer lugar con su propia burguesía, añadiendo que el proletariado no tiene patria. No se les puede arrebatar lo que no poseen.

Burocracia

— 1. Es el conjunto de tareas de oficina especializadas y rutinarias que requiere toda organización para el control de su funcionamiento interno y para del desempeño de la tareas que debe cumplir.

Es un elemento característico del capital monopolista, consecuencia directa del alto grado de socialización alcanzado por las fuerzas productivas. Antes el trabajo administrativo exigía leer, escribir y conocer una aritmética elemental, lo que estaba muy por encima de la media laboral. Eso hacía de los oficinistas unos trabajadores privilegiados y bien remunerados, a los que se calificaba despectivamente de trabajadores de cuello blanco. Hoy día no solamente la generalización de la educación ha desvalorizado estas cualidades, poniéndolas al alcance de la mayoría sino que, además, el trabajo burocrático se ha racionalizado, adquiriendo ese carácter rutinario y monótono que le es propio.

Sin embargo, aunque no sea creativo, el trabajo burocrático, es fundamentlmente de tipo intelectual y comporta la realización de tareas complejas de tipo técnico. Es trabajo cualificado que exige del trabajador un periodo de aprendizaje, una formación especial, una preparación profesional más dilatada que el promedio. Por eso en las sociedades avanzadas en las que la burocracia está tan extendida, la fatiga física es sustituida por la fatiga psíquica, provocando graves trastornos internos que tienen su origen en este tipo de trabajo.

— 2. Es el poder de que disponen los altos funcionarios de un Estado por el desempeño de tareas públicas que requieren el uso de la autoridad y la coerción.

Los altos funcionarios disponen de una importante cuota de poder, especialmente hoy día en que el volumen de personal al servicio del Estado se ha disparado a causa del monopolismo. En primer lugar, mientras los políticos cambian, llegan y se van, los funcionarios permanecen y tienen garantizado su puesto de trabajo a perpetuidad, sin reconversiones ni despidos. En segundo lugar, los altos funcionarios son técnicos que desempeñan funciones especializadas, desconocidas para todos los demás. Acumulan información y experiencia durante mucho tiempo y, por más que los políticos estén por encima de ellos, no pueden controlarlos a causa de su falta de pericia. Finalmente, los altos funcionarios, además, forman parte de la autoridad, es decir, están situados por encima de los demás ciudadanos, que están obligados a cumplir las órdenes que dictan en forma de decretos, leyes, circulares, etc. De ese modo la burocracia se rodea de un aura de respetabilidad y de distinción, como los antiguos señores feudales, que el partido comunista debe derribar poniendo de manifiesto la venalidad, la corrupción y la degeneración moral que los caracteriza.

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